Reflexiones de Tolstoi

Todo estriba en que se cree


 
 

"Todo estriba en que se cree que hay circunstancias en las que se puede tratar a los seres humanos sin amor, cuando la realidad no es ésa. Se pueden talar árboles, fabricar ladrillo y forjar hierro sin amor. Pero es preciso tratar con amor a los seres humanos, lo mismo que se debe proceder con precaución con las abejas, porque de lo contrario se les perjudica a ellas y se perjudica uno mismo. No puede ser de otro modo, porque el amor mutuo entre los humanos es la ley básica de la vida. Cierto es que a un hombre no puede obligársele a sentir amor como puede obligársele a trabajar; pero ésa no es una razón para tratar mal a sus semejantes, sobre todo si se les exige algo. Si no sientes afecto por los hombres, ocúpate en lo que sea, pero no de ellos (...) Los alimentos sientan bien sólo cuando se come con apetito, y el trato con los hombres es provechoso únicamente cuando se siente afecto por ellos. Si se permite uno tratarlos sin amor (...) no existen límites de crueldad ni salvajismo respecto de otros hombres (...) ni tampoco hay límites de sufrimiento para uno mismo (...)"

(Lev Tolstoi, "Resurrección")