El poder de la palabra


 
 

Las palabras no son simplemente sonidos o símbolos escritos, constituyen una fuerza que nos permite comunicarnos, con los demás y con nosotros mismos mediante la escritura, el habla, y además a través de nuestros pensamientos, y como hemos dicho en tantas oportunidades estos pensamientos van conformando nuestra vida actual y futura, aquello donde centres tu atención, foco, palabras, pensamientos y sentimientos, sera lo que obtengas y pase a materializarse para formar parte de tu próximo día, próxima semana próximos meses, próximo año, etc, etc. Así que debes prestar mucha atención no solo a lo que piensas sino también a lo que dices, las palabras que usas, tu diálogo interior es determinante.
Estas palabras son como una espada de doble filo, pueden crear el mejor de tus sueños o destruir todo lo que te rodea, dependiendo de como las utilices. Nuestra mente es como un gran campo muy fértil donde continuamente estamos sembrando semillas. Las palabras son semillas y por supuesto nuestra cosecha, buena o mala estará directamente relacionada a esas simientes que hayamos plantado en nuestro inconsciente a través de nuestras palabras y pensamientos.
Las palabras mal utilizadas pueden causar un tremendo daño, no solo a otras personas, sino también a nosotros mismos. Cuando herimos a alguien a través de las palabras, podemos pedirle perdón inmediatamente, pero el daño ya está hecho. Es como si rompiéramos una copa de cristal y luego con muchísimo cuidado pegáramos cada trocito con el mejor pegamento transparente que encontremos. Nuestra copa seguirá conteniendo el agua, ésta no se derramará, pero las marcas en el cristal permanecerán visibles de por vida, las cicatrices en ti mismo y en otras personas SIEMPRE estarán ahí, quizás podrás esconderlas un poco, pasarán muchas veces desapercibidas, pero aunque recibas el perdón de la otra persona o de ti mismo, esa copa de cristal NUNCA volverá a ser la misma. Por favor pensar en éste ejemplo cada vez que usemos la palabra.
Camilo Cruz dice algo que es totalmente cierto, si un dia nos levantamos por la mañana, cogemos el teléfono, llamamos a nuestro mejor amigo y le decimos que lo apreciamos muchísimo, que nos llena de alegría el haber tenido la posibilidad grandiosa de conocerlo y de que forme parte de nuestra vida, que le deseamos lo mejor para éste día que comienza, tanto en su trabajo como en las relaciones con su familia y amigos, como piensan que se sentirá esta persona.....??. Efectivamente, tendrá un día radiante, se encontrará lleno de energía para afrontar cada minuto de su día, reforzará de forma exponencial el lazo de amistad que lo unía a ti y por supuesto su espléndido estado de ánimo no podrá hacer otra cosa que atraer cosas buenas a su vida, tus palabras han provocado tal revuelo en su interior, su vibración es tan alta y positiva que podrá afrontar cualquier posible problema que surja con una sonrisa y con una fortaleza envidiable. Aún sigues pensando que las palabras no son tan importantes como parece....??? espero que estés cambiando de opinión.
Piensa que tus actuales creencias fueron moldeadas con las palabras que recibiste de tus padres, maestros y referentes que tenias en ese momento. Muchas creencias son reales, pero otras tantas son totalmente falsas, sin embargo tú te lo sigues creyendo en la actualidad, a lo mejor porque simplemente no has vuelto a probar aquello que en algún momento de tu vida no pudiste hacer o afrontar y alguien en ese pasado te dijo que no valías para eso, o te lo has dicho tu mismo. En muchas ocasiones tú eres tu peor enemigo sin necesitar a nadie de fuera que te diga nada, y vas por ahí cabizbajo boicoteandote continuamente.
Por desgracia, como ejemplifica a la perfección Miguel Ruiz en su libro “Los Cuatro Acuerdos”, muchas veces usamos las palabras para propagar nuestro veneno personal, para criticar, para culpar, para maldecir, para reprochar, para destruir, para expresar rabia, celos, envidia y odio. Las usamos para fomentar el odio entre razas, entre personas, entre familias e incluso entre naciones. Las palabras son la magia que poseemos los seres humanos y su uso equivocado es la magia negra que muchas veces usamos sin siquiera tener la menor idea de ello.
Por lo tanto y cerrando ya este extenso post que se me ha ido un poco de las manos por intentar utilizar las mejores palabras que me han surgido para que comprendieran la gran influencia que puede ejercer su mal uso, los animo a pensar muy bien las cosas antes de hablar, para evitar herir a alguien sin darnos cuenta, expresar nuestra gratitud hacia nuestros seres queridos, dar nuestra palabra de aliento a quien lo necesita muchas veces mas que el agua, para seguir adelante, elegir nuestras mejores semillas a la hora de sembrar nuestra mente y la de otros, expresar nuestro sentimiento de amor, de cariño a aquella persona que tengamos a nuestro lado y sepamos que lo necesita y que muchas veces aunque no nos los diga esta pidiendo a gritos que lo abracemos, que le demos nuestro apoyo, nuestro agradecimiento, nuestro estimulo, principalmente a las personitas mas pequeñas de la casa, los niños son como esponjas, lo absorben todo, si plantas en ellos tus semillas de agradecimiento, de solidaridad, de respeto, de amor, de cordialidad, de valores, de fuerte autoestima, que cosecha piensas que recogerán cuando crezcan...?.
A estas alturas creo que lo tendrás ya lo suficientemente claro.

Pablo Nicolás Aguirre