Entrevista a Mr.Lee lozowick

El bufón divino de la iluminación


 
 

Rock n’ Roll, Sabiduría Loca y Esclavitud Divina.

Es viernes por la noche, en el antro Lizard´s Lounge, en Prescott, Arizona. El público es una mezcla diversa de personas de clase media y trabajadora bebiendo cerveza en tarro largo; hombres con gorros de béisbol decorados con insignias de tractores sobre su cabello largo y jóvenes universitarios, de ambos sexos, con aros, anillos y aretes penetrando su piel en sitios y cantidades que harían fruncir el seño a tu madre. Matt me trajo acá. Es alumno de Lee Lozowick (conocido por amigos y discípulos como Mr.Lee). Me recogió en el aeropuerto de Phoenix para mi fin de semana como huésped en el ashram de la Comunidad Hohm. Una de las bandas musicales de la comunidad, Shri, que toca blues y cuya cantante principal me recuerda la voz de Janis Joplin cuando joven, va a tocar esta noche. (La banda de rock del propio Mr. Lee se presentará en el Club 4-H en otra noche de este mismo fin de semana). Mientras atravieso el humo de cigarro, pasando al lado del bar y las mesas de pool, veo a Mr.Lee y algunos de sus alumnos sentados en una mesa al fondo, observando la escena. Me toma unos momentos ubicarme en el ambiente pero pronto percibo la manera de identificar a los residentes de la Comunidad Hohm entre los participantes de este establecimiento. Son los que tienen los ojos limpios y claros, los modos amables, no echados para delante, con botellas de bebidas no-alcohólicas en las manos. Pienso que la llamada sabiduría loca muestra aquí sus virtudes y parámetros.


Mr. Lee ha impartido enseñanza por los últimos 25 años, un periodo en el que muchos otros maestros han aparecido y desaparecido. Que él y su comunidad permanezcan fuertes se debe a su sinceridad y a la dedicación hacía sus alumnos. Como exponente de sabiduría loca no es sorprendente que en Mr. Lee y su enseñanza abunden las contradicciones, sean aparentes o reales. Anteriormente fue maestro del Método Silva de Control Mental. Despertó en forma espontánea e inicio su enseñanza en Nueva Jersey. Hoy en día se considera Baúl de Occidente, relacionado con los Baúl de Bengal, músicos tántricos e itinerantes. También es devoto del fallecido santo-pordiosero Yogi Ramsuratkumar del sur de la India. La dieta que se practica en el ashram es estrictamente vegetariana, pero en ocasiones especiales como la Celebración del Bufón ( Día de los Inocentes) de este fin de semana se sirven carnes asadas y otras indulgencias en casi todos los alimentos. Mr. Lee, quien generalmente es de apariencia tranquila y gesto bondadoso, es capaz de repentinas y alarmantes manifestaciones de pasión fiero y claridad tajante. Este Bufón Divino, como se auto-nombra, pide a sus alumnos que no fumen, que no consuman alcohol ni drogas, que no participen en sexo fuera de una relación comprometida. Es admirador de maestros controvertidos como lo fue Trungpa Rinpoche, y su propia moralidad y estilo de vida, aunque mas moderadas en muchos aspectos, resultan poco convencionales y lo hacen merecedor de la designación de sabio-loco.


Durante mi estancia en el ashram surgieron muchas preguntas acerca de las actividades y enseñanzas de Mr. Lee. A la hora de partir, varias de mis preguntas permanecían sin respuesta. A pesar de las replicas pacientes que recibí de Mr.Lee y sus alumnos a cada uno de mis cuestionamientos, inevitablemente llegaba el punto en que las contradicciones permanecían vagas e irresueltas, algo que a ellos parecía tenerles sin cuidado. Pero hubo algo que percibí, vez tras vez, algo que primero penetró en mi consciencia y después, profundamente, en mi corazón. Es la ausencia de agresión y pretensión en la forma en que estas personas se relacionan entre sí. En contraste a las posturas de poder, seducción y orgullo que se descubren, aunque sea en formas sutiles, entre las demás personas que profesan intereses espirituales, Mr. Lee y sus alumnos son notablemente gentiles, humildes y sinceros. Me di cuenta de que en su compañía, yo mismo me suavicé y me desenredé. Lo potente de esta experiencia me llevo a inquirir de varios residentes y finalmente del mismo Mr. Lee sobre la dulzura que sin duda se siente y se vive en el ashram. La contestación de todos fue: es el resultado de años y años de trabajo arduo. Sea lo que sea que hace Mr. Lee, tiene un efecto profundo.


Yo llegué a la Comunidad Hohm para entrevistar a Mr. Lee para What is Enlightenement? (¿Qué es la Iluminación?), y fui tratado con tremenda amabilidad, generosidad y respeto, tanto por Mr. Lee como por los residentes del ashram durante el fin de semana de mi estancia. Al visitar me ofreció algo inusual; que la entrevista se llevara a cabo durante darshan, la audiencia con el guru que es la culminación de la Celebración. Mr. Lee, vestido a la usanza hindú, lucía radiante y relajado durante la conversación que aparece en las siguientes líneas y que se dio ante la presencia de unos 90 invitados y residentes de la Comunidad Hohm.


WIE. Según entiendo, hace unos 25 años fuiste transformado por una experiencia que ocurrió, literalmente, al despertar una mañana. ¿Cómo fue esa experiencia y cómo sucedió?


LEE LOZOWICK. Nunca hablo de eso. Definir la experiencia sería conducir a otras personas a esperar algo parecido y eso sería un engaño. Realmente he hecho un esfuerzo por no hablar de esto, mas allá de decir que fue el evento catalizador para iniciar mi labor de enseñanza o que catalizó mi representación de la influencia divina en el mundo. La descripción del evento sería demasiado específica y única. No tendría sentido para otra persona. Lo que si digo acerca de esto es que hacía sadhana (práctica espiritual) muy rigurosa. No significa que la práctica fue responsable de este cambio de contexto en sí, pero paradójicamente hay una asociación. Mi pareja de ese entonces hacía un viaje y yo estaba solo. Realmente fue mi primera oportunidad de hacer un retiro y aproveche esa semana como semana de retiro. La intensificación de sadhana no fue lo que precipitó el evento pero la práctica fortalecida con una intención intensa – una intención exclusiva en el sentido de que no había nada que deseaba más que servir a Dios, realizar a Dios, comulgar con Dios, entender a Dios, - eso fue toral.

WIE. ¿Entonces sientes que lo que más te preparó para el suceso fue la cultivación de ese tipo de intención?

LL. No creo que algo me haya preparado. No tenia idea de las responsabilidades que conlleva un evento así. Digo, observé a otros maestros y es claro que uno de mis motivos fue disfrutar de la admiración que ellos recibían. Mi idea del despertar era que despiertas y eres libre y a partir de allí, de alguna manera haces lo que quieres. Desde varios años atrás daba yo clases del Método Silva de Control Mental, un sistema de trabajo con sueños y auto-motivación. Mi posición era de autoridad. Mi idea del despertar y ser maestro espiritual era que te colocaría en una posición de mayor autoridad, solo eso.

Dentro del Control Mental Silva, realmente no tenía responsabilidad. No me importaba si las personas no hicieran su práctica después de llevar a cabo una sesión de entrenamiento. Era una oportunidad de hacer dinero y yo, eso quería. Armaba mi propio horario y viajaba cuando quería. Mi tiempo era mío. Y pensé que ser un maestro espiritual aportaría más de estos mismos beneficios. No tenía la más remota idea de la falta de libertad que padece un maestro espiritual. Es una total falta de libertad. Estás tan comprometido con la tarea de comunicar aquello que te inspira que no puedes elegir. No puedes decir: ‘doy clases este fin de semana, pero el otro no, hago esto pero aquello no’.


WIE ¿Qué fue lo que realizaste?
LL Supongo que se podría decir que entendí la naturaleza de la realidad. A partir de esa realización mi capacidad de articular la naturaleza de la realidad, a manera de atraer a otros hacia este trabajo, se ha desdoblado. También hay mayor comunicación de los fundamentos y de alguna manera de los límites intelectuales de la realidad.

WIE .Dices que anterior a tu despertar, no te dabas cuenta de la responsabilidad que tiene un maestro. ¿Cuándo te diste cuenta de esto?
LL Antes de despertar, pensé que todo era gozo y felicidad, que lograbas la unión con Dios y el éxtasis constante. El conocimiento de lo que implica este trabajo, momento a momento, coincidió con el evento que lo precipitó. Por ende, en todo momento, sé lo que tengo que saber. Si lo que necesito saber es que soy responsable de esto o el otro, entonces lo sé. Eso ha sido constante durante los últimos 25 años. Cualquier cosa que necesito saber en cuanto a mis propias responsabilidades, o con la comunicación en determinado espacio, sea lo que sea, lo sé. En forma tácita, todo es obvio. Después de ese evento ha habido más catalizadores; por ejemplo un libro que leo, o una conferencia que escucho, o hasta algún suceso aleatorio de la naturaleza. Todo era ya comprendido, pero no tenía el lenguaje para ello, y los distintos catalizadores con los que me encuentro promueven mayor articulación.

WIE ¿En tu experiencia, que es la iluminación?

LL. Es un compromiso incesante, no siempre con buena disposición, pero si incesante e irrevocable de servir a lo que yo nombro el gran proceso de la evolución divina. Básicamente, eso es Dios, y articulamos el proceso de Dios en una forma compleja. Pero la iluminación es la esclavitud incesante e irrevocable de servir a Dios, a lo Divino, en cualquier forma en que lo Divino considera necesario que se dé ese servicio.

WIE ¿Entonces, dices que desde tu despertar sabes que tipo de servicio requiere Dios?

LL No hay un conocimiento intelectual de lo que se requiere en el momento. Solo hay acción que responde a lo que es requerido. En retrospectiva, puedo definir, discutir o considerar cual era la voluntad de Dios. Pero en el momento, la única respuesta es orgánica. Por ende la esencia de mi enseñanza es la ‘esclavitud espiritual’. Y uno de los elementos claves de la esclavitud espiritual es que no es necesario el entendimiento porque si te entregas a la voluntad de Dios, eres activo, eres movido y manifiesto. Si lo entiendes – cosa que la mayoría de nosotros quiere porque somos criaturas curiosas y pensantes – está bien. Pero el entendimiento no es un requerimiento para funcionar en forma iluminada.

WIE ¿Cuál es el papel de la discriminación en la vida espiritual, si es que lo tiene?

LL. Creo que la discriminación tiene un papel toral, particularmente en el sentido de que si uno se alimenta con mejor calidad de nutrientes, el sistema será mas sano. Esto es aplicable a todo nivel, incluyendo el nivel de lecturas, películas, hasta con quien hablamos. Si carecemos de discriminación sobre los campos energéticos con los que interactuamos, entonces la probabilidad de desarrollar un vehiculo con la fortaleza y claridad de alcanzar la meta es mínima. Pienso que las enseñanzas de Buda, en cuanto a la manera correcta de ganarse la vida, la buena compañía, la forma de hablar correcta, y lo demás son importantes. Debemos ser muy sensibles a lo que introducimos a nuestras bocas, lo que permitimos entrar en nuestras mentes, a lo que hay a nuestro alrededor físico, y cosas así, en la medida de lo posible. Algunas veces no lo podemos evitar.

Al principio, la discriminación de un alumno tiene que ser, en algún sentido, solo un esfuerzo de educación. Al cabo del tiempo, se vuelve más instintivo. En mi caso, la discriminación es uno de tantos gestos de la espontaneidad.

WIE. En 1976, fuiste a la India y conociste a Yogi Ramsuratkumar, a quien reconociste como tu guru. La mayoría de las personas van a la India en búsqueda de la iluminación, pero tú fuiste después de tu despertar. ¿Por qué fuiste?

LL. En la evolución de mi labor de enseñanza muchos de los macro-movimientos y sucesos - el primer viaje a la India, el mudarme a vivir con mis alumnos, el traslado a Arizona, ese tipo de cosa – no son cosas para las que tengo razones, aunque siendo algo inteligente, puedo encontrar razones para explicarlos. Las razones que di para mi primer viaje a la India fueron: rendirle homenaje a las fuentes de lo que sentía ser mi tendencia y resonancia cultural; visitar a varios maestros, incluso unos con los que sentía gran resonancia como Ramana Maharshi; visitar distintos ashrams; y ofrecer mis oraciones y agradecimiento. Esas fueron las razones declaradas. Por supuesto, la razón verdadera del viaje era el instinto pre-consciente en cuanto a iniciar un distinto nivel de encuentro con Yogi Ramsuratkumar. Pero esto no fue aparente hasta muchos años después. Reitero, eso solo se ve en retrospectiva. Cuando fui a la India con alumnos una de las cosas que pensé era ir, y acabar con ese pendiente – ir, examinar mis raíces, y hacerles honor. Vas, y se acaba. Nunca me imagine encontrar lo que encontré.

WIE. ¿Cuándo primero conociste a Yogi Ramsuratkumar, hubo reconocimiento de que era tu maestro?

LL. No. Fue la suma del primer viaje, del segundo tres años después, y como al año empecé a responder a él como a mi maestro – aunque poco al principio. Nos fue hasta dentro de unos 3 o 4 años, al principio de los ochentas, en que realmente me dediqué a él como maestro, por supuesto sin saber aún si me recibiría como alumno o que sucedería.

WIE. Has dicho que Yogi Ramsuratkumar fue el origen de tu despertar un año antes de conocerlo. ¿Cómo es posible que alguien sea el origen de un evento que sucede antes de conocerse?

LL. Bueno, para un maestro espiritual no existe el pasado, el presente o el futuro. Para nosotros, todo sucede en forma muy lineal. En el año de 1975 este cambio de contexto sucedió para mí. En 1976, conocí a Yogi Ramsuratkumar. En 1983, realmente me dediqué a él como maestro. Pero para él, el nacimiento de Jesús puede ser dentro de 50 años. Y una persona que para nosotros aún no nace, para él pudo ser una presencia viva. El tiempo es completamente plástico, maleable. Para un maestro como Yogi Ramsuratkumar el pasado, el presente y el futuro son completamente intercambiables. Los podía cambiar y reacomodar a su voluntad. Yo no lo puedo describir según las leyes de la física, aunque estoy seguro que tal descripción es posible. Pero así es.

WIE. ¿En algún momento él reconoció que este es el caso en cuanto a tu despertar?

LL. No de manera lineal. Realmente el no se sentaba a hablar así con uno. En primer lugar, mi relación con el era de 200 % receptividad, y nunca le pedí nada. Nunca le hice preguntas. En contadas ocasiones sentía curiosidad pero mi principio era nunca pedirle nada, sólo todo. Al estar en su presencia no apelaba a él ni en gesto ni palabra. Así que nunca le pregunta sobre su percepción de todo esto, aunque hizo varios comentarios a sus devotos hindúes que eventualmente llegaron a mí. Recibí retroalimentación, pero nunca en forma directa. Y sabía que, de hable preguntado directamente, no me habría respondido directamente.

WIE. La mayoría de las personas dirían que después de la iluminación no se necesita un guru, pero tú inicias la relación discípulo-guru posterior a tu despertar, cuando ya tenías alumnos propios. ¿Eso significa que de alguna manera sentías que había carencias en tu realización?

LL. No, de ninguna manera sentía que algo faltaba. A mi manera de ver es que ya vivía una relación de guru-devoto anterior a mi cambio de contexto – mas bien, al cambio de contexto, porque no fue mío- y que esa relación fue la que produjo es cambio de contexto. Mi relación con él no era una en que de alguna forma me sintiera incompleto y que él completaría las piezas faltantes. Todo eso ya era un hecho; acabado y cumplido. Es una relación de amor, eso es todo.

WIE. ¿Cuál es el propósito de la relación guru-discípulo? ¿Cuál es el papel del amor en la relación?

LL. Bueno, en un sentido muy real no es sadhana lo que produce el despertar. Es la asimilación lo que produce el despertar. Para asimilar algo, tienes que estar en su campo, en su aura. El guru es la gracia, la gracia viva y la verdadera esencia del sadhana es poder asimilar eso. Cuando un discípulo despierta es porque ha asimilado la gracia del guru, no porque ha hecho sadhana. Paradójicamente uno tiene que hacer sadhana para crear la resonancia que permite la asimilación. Sadhana es como la preparación del campo, pero en realidad todo lo hace la gracia. No es necesario estar en la presencia física, aunque esto tiene algunos beneficios. Lo puedes recibir en cualquier lugar mientras logres engancharte. Pero el guru es el gancho, la fuente. Muchas personas protestan; ‘¿Por qué no puedo ir directamente con Dios?’. No podemos ir directo a Dios porque el vehiculo humano, el guru, es lo único que podemos soportar. Hay ejemplos como Anandamayi Ma y Maharshi quienes supuestamente no tuvieron un guru humano, pero ninguno esta vivo para platicarlo. Yo creo que hubieran reconocido la necesidad de un medio humano a través del cual engancharse con la gracia.

WIE. Cuando escucho hablar en términos de devoción y gracia, me pregunto sobre el papel del entendimiento.

LL. La devoción no siempre aparece en forma de bhakti (yoga de devociónl) solo. La devoción puede aparecer en la forma de jnana yoga (el yoga de la sabiduría). La gracia misma no es algo romántico, suave, aterciopelado. Uno podría decir que Nisargadatta Maharaj, por ejemplo, transmitía la gracia – y no era nada devocional. No soportaba la devoción. Así es que no deberíamos identificar la gracia exclusivamente con las tradiciones de bhakti porque la gracia es accesible en muchas, muchas tradiciones.

Aún en una escuela de tradición bhakti, si lo es verdaderamente y no solo un acercamiento sentimental, el amor es un fuego. El amor es un incendio que ruge y arde.

No es algo de ojos llorosos donde todos andan suspirando: ‘Ay, mi guru es tan gentil y lo amo tanto.’ Si hablas por teléfono a una escuela y te contestan así, mas vale que lo cuestiones.

WIE. ¿Que es lo que lo hace algo incendiario, ardiente y no asunto de emoción sentimental?

LL. Que transforma absolutamente. Una metáfora podría ser la de la oruga que se transforma en mariposa. La alteración de la estructura es tan grande y profunda que es imposible que se dé sin una crisis. Frecuentemente un elemento de esta crisis es el fuego, el calor llamado tapas.

WIE ¿Cuál es la naturaleza de tapas, de esta crisis necesaria?

LL. Parte es la confrontación estándar con la identificación autónoma que tiene el ego con lo ilusorio, como si eso fuera la realidad, y el tener que desmantelar esa dictadura. Pero lo primero que hay que reconocer para que se dé cualquier tipo de sanación, es la presencia de la enfermedad. Así que el primer asunto que atender es reconocer la enfermedad de la identificación con el cuerpo como la realidad total. Para eso se necesita un reconocimiento honesto y asumir la responsabilidad de los aspectos neuróticos de la conducta que el ego ha asumido son necesarios para su protección. Puede ser vergüenza, orgullo, todas las formas de narcisismo y avaricia, por ejemplo. Hemos vivido veinte, treinta, cuarenta, cincuenta años y admitir que en todo ese tiempo, todo lo que uno ha hecho fue regido por la concentración en uno mismo, por el egoísmo y el narcisismo requiere de disciplina, una tremenda capacidad de atención y mucho trabajo duro.

En teoría, este acto de acercarnos a la lumbre y percibir que hemos sido egoístas, podría revelarnos algo. Podríamos decir: ‘Que impresión, ya no quiero vivir así’ y avanzar

a partir de allí. Pero en realidad, la mayoría de las personas no están dispuestas a hacer eso. El fondo del asunto es la voluntad básica de soltar cincuenta años de lo que creemos haber acumulado. Es como tomar una inmensa cuenta bancaria entre tus manos y entregarla. Es como si fueras judío en Alemania o Rusia durante cierto periodo de la historia y tuvieras una bóveda llena de oro y al mismo tiempo la oportunidad de abordar un barco con nada mas que la ropa que traes puesta y salir de allí. ¿Cuál sería tu elección, la vida o tu oro? La mayoría de las personas eligieron el oro y murieron por ello en condiciones horribles. Esta es la misma analogía. Algunos pueden acercarse a este trabajo y darse cuenta del hecho de la ilusión y por ende elegir la vida, pero la mayoría de nosotros queremos llevarnos el oro también. En realidad el oro es mierda, pero nos es familiar y nos ha sido útil.

WIE ¿Qué lleva a una persona al punto de disposición a elegir la vida, aunque signifique soltar todo lo que tienen, todo lo que conocen, y todo lo que han hecho?

LL. Personalmente creo que es el amor. Sea que aparezca en tradición bhakti o en jnana el amor no es algo sentimental; no es de ojos húmedos, de llanto y suspiros. El amor es la esencia vital de la creación. Creo que si hay suficiente anhelo o estamos comprometidos a servir con suficiente profundidad, en algún momento surge la disposición de trascender las discapacidades ilusorias que hemos asumidos propias.

WIE . Te he escuchado referirte a ti mismo como maestro sabio-loco, como bufón divino o bobo de Dios.

LL. Me gusta pensar en mi mismo como un maestro sabio-loco sutil.

WIE ¿Que quieres decir con eso?

LL. Me auto denomino maestro sabio-loco sutil porque, en términos generales, mis manifestaciones son extremadamente conservadoras. Algunos de mis alumnos dicen: “… pero, tu energía es tan revolucionaria”. Esta bien, y en los primeros días de mi enseñanza tenía mas actividades con mis alumnos, salíamos a bailar y yo hacía algunas cosas raras. Pero en los últimos diez años, me encuentro muy cómodo viviendo en mi ashram, con el mismo horario cotidiano, comiendo ensalada. Para las apariencias externas un maestro sabio-loco es aquel quien actúa en forma loca para provocar o sacudir a sus alumnos a experimentar algún cambio de contexto. Ya lo hago con tan poca frecuencia que me parece amable de parte de mis alumnos que aún se refieren a mi como maestro sabio-loco. En efecto, lo soy, pero personalmente pienso que la sutileza del hecho yace tan oculta que me sorprende cuando alguien lo vislumbra.

WIE ¿Qué es la sabiduría loca?
LL. Uno de los aspectos fundamentales de la sabiduría loca es que el maestro esta dispuesto a utilizar cualquier conducta, sin importar que tan chocante, irreverente o molesto resulte, sí, y solo sí esa conducta tiene la probabilidad de provocar un cambio en el alumno, una profundización en él. Por supuesto, hoy en día, por los medios de comunicación nos enteramos de todos los idiotas por el mundo cuyos egos asumen la función de maestro sabio-loco y que andan por doquier utilizando técnicas de ‘shock’ cada que les place, sin cuidado del momento idóneo para tales actos. Todo depende del cálculo del momento. Gurdjieff era experto en el cálculo del momento. No producía el choque como científico, simplemente por el interés en el suceso. Solo producía el choque cuando las probabilidades de que fuera efectiva eran altas, altas en términos de profundizar la relación del alumno con lo divino. No siempre fue efectivo ya que solo ofrece una probabilidad pero su método no era aleatorio. Y los maestros a los que yo llamo charlatanes hoy en día son aquellos que son totalmente irresponsables en su uso del poder y de las manifestaciones de la locura. Yo podría considerar que un maestro sabio-loco es aquel que utiliza cualquier cosa, pero nunca es arbitrario, y nunca persigue sus intereses propios. Solo usa manifestaciones dramáticas y shoqueantes en circunstancias muy especificas y en el momento correcto. Es como cortar un diamante – si no hay comprensión de la estructura de la piedra y solo tomas un cincel y lo golpeas – lo único que logras es un montón de polvo de diamante. Tienes que conocer la estructura del diamante para darle los golpecitos acertados en su punto o línea de fractura. Si el golpe cae entre dos puntos de fractura acabas con una gema rota es vez de una gema con facetas perfectas. Con los seres humanos es igual. Tienen lo que podríamos llamar líneas de revelación o de iluminación. Un maestro sabio-loco es un conocedor de estas facetas. Un charlatán es aquel que golpea por doquier con su martillo y cincel, con la esperanza de lograr algún beneficio. Quizás ni eso le importe – solo ama la euforia del ejercicio del poder y el tener a otros a sus pies.

WIE. Así como describes la sabiduría loca, pareciera una ciencia muy exacta.

LL. Pero en este caso, el científico es instintivo y espontáneo. No es una ciencia de la mente. Es una ciencia de función.

WIE. Creo que existe la ida popular de que, ya que la Realidad no se puede comprender por medio del intelecto, el maestro sabio-loco actúa de manera que se demuestre esta incomprensión intelectual y se abra la mente conceptual.

LL. Esta es una de las revelaciones que puede profundizar la relación del alumno con lo divino. Así es que uno puede hacer algo, dentro de una circunstancia específica, para producir la revelación de que la realidad no es lineal. Pero en circunstancias ordinarias ese no sería el funcionamiento del maestro simplemente para dar esto a entender. Uno lo haría solo cuando el alumno esta a punto de entender, mas allá del entendimiento conceptual. Otra consideración importante es que la conducta que pueda demostrar lo absurdo de lo lineal no sea de tendencia violenta ni sea del tipo que suele dejar heridas y cicatrices psicológicas.

WIE. Uno escucha de muchos maestros sabios-locos quienes no siempre cuidan esas distinciones. Sé que se te ha conocido conducta provocativa, impredecible, hasta atroz que te coloca en territorio sabio-loco. Pero, al mismo tiempo, sé que entre tus alumnos hay protocolos y normas particulares, que son requerimientos. Por ejemplo, las personas en general tienen que ser monógamos o célibes. No permites la promiscuidad.

LL. Yo no diría que no se permite la promiscuidad; lo que si es que no se recomienda. Por ende, si alguien es promiscuo, no significa necesariamente que ya no es alumno o que es echado de la escuela. Hay poca promiscuidad en la escuela porque mis actitudes son tan victorianas. Pero las reglas no son del tipo que excluye a las personas que no las cumplen.

WIE. También recomiendas que las personas no consuman alcohol, por lo menos en el ashram.

LL. Ni cigarros, ni cafeína. ¡Que poca diversión! Nada de sexo, alcohol, cafeína, tabaco, ni drogas. Por eso vamos tanto al cine.


WIE Cuando piensa uno en personas como Trungpa Rinpoche y Osho es un escenario muy distinto. Podría ser que no es totalmente apropiado colocarte en el campo de los sabios-locos. Pareces ser muy diferente a la mayoría de las personas que uno identifica con ese término.

LL. Es parte de mi estilo de sabio-loco. Es curioso, porque estimo mucho a Trungpa Rinpoche. Para mi, era irreprochable, aunque hacia algunas cosas de “mierda pesada”. Hay otros maestros que hicieron muchos menos que él, que para mi no tienen el tamaño de ser nombrados como maestro y que viven un engaño; diría yo, charlatanes. A quien respeto y a quien no es cosa de instinto puro. No es un asunto lineal porque hay ciertos maestros a quienes se consideran sabios- locos que para mi solo son locos y punto. Para nada los considero maestros. En cambio, Trungpa merece toda mi estima aunque su conducta llegó a ser bastante salvaje.


WIE. La mayoría no cuestiona el alto grado de realización. de Trungpa. Tuvo una enorme influencia sobre muchas personas. Dicen sus alumnos que su destreza como sabio loco era la destreza de joyero - cortador de diamantes. Pero los resultados de algunas de sus conductas parecen no haber sido tan gratas. Observa el escándalo que rodea a su sucesor Osel Tendzin, en cuanto al sexo y el SIDA. El mismo Osel Tendzin y otros alumnos acabaron en el alcoholismo. Creo que una de las cosas que sucede con los alumnos es que, posiblemente de manera inconsciente, tienden a imitar al maestro y reproducir los comportamientos y actitudes de su guru. Entonces, cuando alguien como Trungpa se conduce de esa manera es casi predecible que algunos de sus alumnos hagan cosas parecidas.

LL. Bueno, sí es un peligro, pero pienso que no hay manera de evitarlo. Un maestro de verdad bueno va a trabajar para desalentar eso en sus alumnos, pero no puede detenerlo. Los alumnos van a imitar al maestro; en algunos casos lo harán con integridad; en la mayoría de los casos, no lo harán. Entonces, los casos que se perciben son aquellos en que la imitación se hace sin integridad. A mi manera de ver las cosas, el hecho de que los alumnos imiten al maestro y el maestro no lo puede evitar, no es una falta del maestro. Cada alumno nuevo que ingresa a mi escuela recibe el sermón: “Haz lo que yo digo, no lo que yo hago.” Quiero disuadir a mis alumnos de copiar mi conducta.

WIE ¿Mantienes para ti los estándares de comportamiento que esperas guíen la vida de tus alumnos?

LL. De ninguna manera.

WIE. ¿Y eso? ¿Por qué?

LL. Podría darte una buena justificación, pero posiblemente no sea la razón verdadera. Mi manera de impartir la enseñanza conlleva el diseño instintivo para optimizar la posibilidad de que mi alumno alcance mi estado de consciencia. La conducta no tiene nada que ver con eso. Quiero desalentar a mis alumnos; que no copien mi comportamiento. Algunos lo hacen, de todos modos. La función del maestro esta diseñada para optimizar que el alumno duplique el estado de consciencia del maestro, no para que se convierta en su copia de carbón o clon.

WIE. ¿No podría ser la conducta fuese relevante para manifestar la condición que describías anteriormente como la esclavitud espontánea a la voluntad de Dios? ¿No es esa la conducta que quieres ver en tus alumnos?

LL. De hecho, no, porque mi función es distinta a la función de los alumnos. Mi función es alinear a mis alumnos con la voluntad de Dios. La función de cada uno a partir de eso depende de la voluntad de Dios. No tiene nada que ver conmigo ni con ellos. No me dedico a entrenar a maestros. Si uno o mas de mis alumnos despertasen, posiblemente se conviertan en maestros, pero también es posible que no. Depende de la voluntad de Dios. No tiene nada que ver con mi deseo ni con sus deseos. No todos los que despiertan se convierten en maestros.

WIE. Aún así, pareciera que debe haber alguna esencia, aunque carente de definición y sujeta a muy variadas manifestaciones, de cómo el despertar funciona en el mundo.

Yo tengo integridad en mi trabajo. Y así, a pesar de las manifestaciones de mi actividad si las personas pueden ver que tengo integridad en mi trabajo, es algo que pueden aprender. Es un modelo para ellos. Supongo que se podría decir que hay aspectos internos y sutiles de mi trabajo que funcionan como mecanismo de modelaje, pero mi actividad no lo es. La integridad de mi compromiso a mi trabajo, sí lo es. La integridad de mi compromiso con mi maestro, - ese tipo de cosa – sí.

WIE. Una de las cosas más importantes que haces es dirigir una banda de rock. Hasta donde yo se, eres el único maestro espiritual que hace eso.

LL. Espero que así sea. No quiero que se convierta en lugar común.

Wie. ¿Tu banda de rock, Liars, Gods and Beggars (Mentirosos, Dioses y Pordioseros) es para ti una manera de comunicar las enseñanzas, posiblemente a gran escala?

LL. Creo que Liars, Gods and Beggars tiene potencial para la comunicación de algo de la esencia de la enseñanza, aunque en forma sutil, a gran escala. Sería demasiado presuntuoso pensar que el verdadero trabajo y el yoga de la enseñanza pudiera ser comunicado a gran escala en cualquier circunstancia. Pero sí veo a Liars, Gods and Beggars como un sutil virus espiritual que puede afectar en un ambiente vasto, aunque las multitudes no son atraídas al tipo de practica que produce el efecto diseñando por este tipo de trabajo.

WIE. ¿Qué es lo que convierte a una persona en un practicante verdaderamente serio?

LL. Estar dispuesto a sacrificar todo, cualquier cosa que se requiere para la realización de lo Divino.

WIE. ¿Después de 25 años de enseñanza, estas contento con los resultados?

LL. Estoy relativamente feliz con los resultados, pero no puedo estar enteramente feliz con ellos porque los resultados mismos son relativos. Entonces, supongo que lo que me haría objetivamente feliz sería si mi función fuese duplicado en uno o mas de mis alumnos. Hasta ahora, esto no ha sucedido. He tenido alumnos que han vivido meses enteros despiertos pero que de alguna manera has adquirido cualidades que no les permiten un terminado al 100%. Estoy contento con los resultados en comparación a los de otras comunidades y en términos de la encarnación de la enseñanza en mis alumnos y su capacidad de trasmitirla, pero es una felicidad relativa. Hay tanto trabajo por hacerse. Como tú sabes, aun cuando el trabajo de un individuo se completa, siempre hay mas personas que necesitan de esto. Así que, creo que la felicidad o la satisfacción no es el tema. Estoy ocupadísimo; no me falta trabajo.

WIE. ¿Qué concibes como el logro máximo, el que quisieras ver para tu comunidad?

LL. Me gustaría ver a todos en una relación feliz y funcional. Sabes, amándose el uno al otro, completamente libres de violencia y competitividad. Eso sería suficiente. Y si no estuvieran en una relación sería por elección propia. Dentro o fuera de una relación por elección, viviendo una vida plenamente nutriente, libre de violencia y manipulación.

Una de las maneras principales en las que he cambiado en los últimos 25 años es en mi manera de usar el lenguaje. Al principio todo era: “¡Despierta, despierta, despierta!”. Ahora, parece que la gracia que se requiere para despertar es de tal índole que se da dentro del proceso de nuestras vidas en común. No estaríamos juntos si ésta no fuera la razón para nuestra unión, así es que no es necesario ahondar en el tema. Donde ponemos nuestra atención es en ser amables entre nosotros y en desarrollar intimidad libre de promiscuidad, de coqueteo, de lujuria y otras cosas semejantes. Eso es suficiente.

Hal Blacker