De vez en cuando, el interés de los medios de comunicación se centra en las consecuencias del abuso del alcohol. La lástima es que solo sea eso… noticia, cuando en realidad lo usual no es noticiable y si no que pregunten a los expertos en temas de comunicación.
Miedo me da de que temas tan graves y tan cotidianos se conviertan “por un día” en noticia. Eso solo indica que mañana…, ya no lo será.
Pero mañana, pasado, y cada día y a cada hora, mucha gente muere como consecuencia del abuso del alcohol, se accidenta o provoca un grave accidente o agrede física o verbalmente a otros bajo la euforia y el descontrol que producen “unas copas de más”
Yo no quiero que estos hechos sean noticia, quiero que sean la preocupación de todos, porque es preocupante incluso cuando la prensa y los medios no se hacen eco de tales circunstancias.
¿Pero que cabe esperar de la evolución de un problema como éste?
Nuestros gobernantes ha hecho lo más difícil que cabria hacer, “dormitar y descafeinar” las políticas de drogodependencias.
El Plan Nacional sobre Drogas, esta “como desaparecido”. No es que lo haga mal, es que “no se sabe que haga”. Un par de veces al año, nos pasan unos datos (muchas veces precocinados) que más que aclarar siembra dudas.
Y si alguien me va decir ahora que hacen y hacen mucho, pues peor, porque trabajar en temas como éste que afectan a la sociedad y que la sociedad no se entere…
También se está perdiendo, si no se ha perdido ya, la iniciativa social solidaria imprescindible en este campo y las políticas de Drogodependencias y Adicciones son cada día más raquíticas y se ha convertido en una suma de actuaciones aisladas, presentadas de tarde en tarde, como si eso fuera a servir para algo…
Que los políticos responsables de esta área nos digan a boca llena que en los últimos años de han reducido los consumos de alcohol en la población, no quiere decir nada, se lo aseguro yo que de esto se bastante aunque solo sea por llevar más 20 años en la “pomada”. Pero considero que se hace así porque para la población en general es un “dato esperanzador” y del que fácilmente se extrae la idea de que todo va mejorando.
Menos mal que se “bebe menos” porque si no, que sería de nosotros.
¿Por qué díganme Vds.?, después de darse un dato así, cómo es que al día siguiente las noticias dicen que el consumo excesivo de alcohol es una de las principales causas de muerte de los jóvenes.
No existe contradicción entre estas informaciones, cualquier experto sabe que la disminución global del consumo de una sustancia con tan amplias tasas de uso no necesariamente indica que los problemas que produce se estén reduciendo, es más, disminuyendo el consumo global podría estar produciéndose el efecto contrario. Si de todos los consumidores de alcohol, bajan su consumo los que los tienen problemas… los que los tienen, cuanto menos, siguen siendo los mismos.
¡Ah¡ y se ha descubierto otra cosa importante, la culpa es casi toda de los padres. Lo curioso es que esto lo dicen los mismos que lo que hicieron, en la inmensa mayoría de los casos, fue llevar el tema del “botellón”, por ejemplo, al terreno exclusivo de las molestias a los vecinos, haciendo unas normas gubernativa que vienen a decir algo así como:“bebe, pero sin molestar” o los que crearon los “botellodromos”. Se mataron haciendo normas, en las que casi en ningún caso, intervino alguna autoridad Socio-sanitaria, ¿para qué? si a fin de cuentas era un tema de “orden público”
Una cosa es clara, lean cualquiera de esas noticias lamentables sobre el mal uso del alcohol y ya verán que la culpa es de todo y de todos, menos de uno, el alcohol.
¿Recuerdan los lamentables hechos de Alcorcón de hace unos meses?. Los analistas nos trajeron al padre indignado, a los “pobres chicos” y se nos informo de que quizás la policía, según algunos, se sobrepasó o que el Ayuntamiento no debió…. Pero a nadie se le ocurrió decir que, el auténtico responsable de todo aquello, fue el ALCOHOL.
Pueden llamarme malintencionado, no importa, me han llamado cosas peores. Pero les diré algo: tengo la sospecha de que “alguien” procura casi siempre que nadie centre el análisis en lo más lógico, se perdió el control porque ese es el efecto inmediato de pasarse de copas.
Y este es un ejemplo, porque siempre que se analiza el tema del abuso del alcohol, se hace repasando a diestra y siniestra a todo hijo de vecino, menos a uno, el ALCOHOL.
Y por cierto, menos aún se critica a las grandes sumas que ganan las empresas del sector, tanto productoras como distribuidoras. Eso si, al mínimo intento de regular los consumos de alcohol, se esgrimen las familias que irán al paro. Por cierto, ¿cuántos puestos de trabajo se han llevado por delante las acciones anti-tabaco?. Reconversión es la palabra y no debería, como siempre ocurre, cesión al chantaje.
Añoro a aquellos responsables de otros tiempos que afrontaron con realismo este problema y votaron normas y leyes que aun están vigentes porque casi nadie se ha preocupado de reformarlas y adaptarlas a la realidad .No fueron suficientes, pero está claro que cuanto menos pusieron la intención.
Ahora más que nunca, los que estamos sensibilizados con este mundo debemos unirnos más, apoyarnos más, redoblar esfuerzos. Quede tendida nuestra mano.
Justo Aliseda Miranda
Director General.
Fundación Fulgencio Benítez