De Las Vegas al cielo

Ester Rodriguez Brown.


 
 

 
Más alla de las luces de neón, el entretenimiento constante, los casinos deslumbrantes y showgirls exhuberantes, yace el más allá de todo aquello que parece oro y no reluce. Desde las calles que ofrecen tentaciones al por mayor es casi imposible imaginarse la herencia marginada del abuso del consumo.
No tan lejos del centro de sin city  (la ciudad del pecado), subsisten los que pagan penitencia por delitos como el de haber nacido en el barrio equivocado. Deshererados del derecho a la integracion, sin medios suficientes para permitirse el "lujo" de la salud o la educacion, viven ajenos al placer de lo excesivo. Este mundo suburbano hace que algunas ciudades como Las Vegas, en Estados Unidos, poco se diferencien del desequilibrio latente en paises considerados tercermundistas.
Cuando Ester Rodriguez Brown, embajadora desde muy temprana edad, de los más marginados y la propagación de la paz, aterrizó, alas incluidas, en el edén del consumismo, decidió hacerse la vida más dificil para poder hacérsela más fácil a aquellos que no conocen un mundo mejor.
Esta catalana de ojos intensos que emanan confianza y de belleza hererada del centro y el sur de su España querida, camina por el mundo con paso firme hacia lo que ella define como su proposito de vida: "esparcir la conciencia social en el mundo".
Conocio a su marido por casualidad y predestinadamente, en un club de Jazz en Barcelona. Mike Brown jugador de la NBA, en aquel entonces en el TDK Manresa, al cual Ester considera su alma gemela y figura fundamental en su entrega total al servicio de los más necesitados. Juntos fundaron "The embracing project" (el proyecto del abrazo), que trata de crear conciencia social a traves de mostrar la similitud entre genocidio y pandillerismo y con el que ayudan a jovenes, que forman parte de pandillas, a acabar con su pesadilla diaria y vivir el sueno de una nueva vida. "The embracing project" tambien abraza a familias pobres, a las que se les proporciona comida y ha apadrinado un orfanato en Liberia, Africa, a raiz del primer viaje de Ester a ese pais, el agosto pasado, para ayudar a ex ninos-soldados. En junio del 2009 esta previsto llevar a Africa a 12 jovenes que han estado involucrados en pandillas y actos de violencia, con el fin de solidarizar ambos mundos hostiles.Como Ester nos explica: " La mision es unir a dos grupos de jovenes victimas de la violencia, sin importar cual es la fuente que la provoco, el gobierno o la calle, para que asi encuentren paz en sus almas y sanen sus corazones a traves del dolor compartido".
Nuestra incansable luchadora tambien da clases en una prision de maxima seguridad para menores e imparte seminarios en institutos y escuelas donde el nivel de violencia es elevado.
Fuera del ambiente agrio en el que normalmente se desenvuelve, Ester es una madre carinosa para sus dos hijas, Andrea de 14 años y Aishah de 6, siempre dispuesta a contar un buen chiste, preparar una buena comida o bailar y cantar en compania de buenos amigos.
Gracias Ester por tu generosidad. Eres una inspiracion.

Eva T.Font