Entrevista a Carmen Robles

¿Como aman las mujeres?


 
 

“A ratos se preguntaba si pensaba que soñaba o soñaba que estaba pensando….”

Hoy vamos a acercarnos un poquito más a una autora que está dando a conocer su obra “El Reencuentro, o ¿Cómo aman las mujeres?”, aunque sabemos que hay una segunda novela lista para salir al mercado en breve. Carmen Robles, quien se define como andaluza de nacimiento y catalana de adopción, es Miembro de la junta directiva de la ACE&E, y de la comisión de Dones en L'espai públic de la Fundació Trias Fargas. Además, es una gran luchadora a favor de la igualdad de género y, gracias a esta novela, activista en contra de la ablación de clítoris, práctica demasiado habitual en nuestros días y no solo en países africanos, como podríamos creer.

RL. En primer lugar, me gustaría saber cómo se inicia la necesidad de no solo escribir, sino también compartirlo con otros.

Muchas veces, en las reuniones que mantengo periódicamente en las diferentes asociaciones de las que formo parte, he observado la gran dificultad para dialogar positivamente que existe, algo que también podemos constatar en el mundo político y en muchas otras áreas.

Yo siempre he sido conciliadora y he intentado escuchar y aportar ideas que beneficien a ambas partes, para que nadie se sienta vencedor ni vencido, esto es lo que me propuse hacer con la publicación de mis libros: crear una herramienta que sirviese para fomentar el diálogo dentro de la pareja en temas tan delicados y difíciles de abordar como son las relaciones íntimas. Nadie nace enseñado, tampoco yo pretendo enseñar nada, sólo explicar cómo nos gusta ser tratadas a las mujeres, y también cosas que a los hombres les gustaría compartir con sus mujeres y no se atreven a decir. Normalizando un tema tan básico como el sexo, de una manera clara y sencilla para que todos se puedan sentir identificados y empezar a buscar el camino que desearían recorrer con sus parejas.

R.L. La labor que estás realizando en la promoción de tu libro para dar a conocer la asociación AMAN (Asociación de Mujeres Anti Mutilación), una ONG dedicada a la lucha contra la ablación es realmente loable, así que permíteme una pregunta: ¿por qué te decantaste por la mutilación, y no cualquier otro tipo de frente abierto?

Hace unos años viajé a Kenia y conocí esta barbaridad, me prometí a mí misma que si algún día podía lucharía con todas mis fuerzas para sensibilizar al máximo número de personas sobre ello, y quien sabe, tal vez algún día poder llegar a erradicarlo.

Hay muchas formas de violencia de género, pero ésta tal vez es la peor de ellas ya que impide a las mujeres desarrollarse plenamente, no sólo privadas como están de sentir placer, sino sintiendo dolor en sus relaciones, es una manera de sometimiento que no debería permitirse. El inicio de mi carrera literaria era la plataforma perfecta para poder iniciar este compromiso social de manera paralela, es por ello que 1€ de cada libro vendido se dona para contribuir a la lucha contra la mutilación genital femenina, aunque realmente el mensaje es mucho más amplio es la lucha porque ninguna mujer pueda ser vejada, pegada, humillada y violada con total impunidad.

R.L. ¿Crees que el lector puede tomar conciencia de esta cruel práctica a través de la lectura del libro?

No, el libro no tiene nada que ver con la ablación, sencillamente es una historia donde el clítoris tiene una gran importancia por ser éste el foco del deseo. Una mujer mutilada nunca podría ser la protagonista de la novela, ya que se habla constantemente de la búsqueda del placer, no tan solo físicamente sino también emocional y espiritual a través del encuentro amoroso. Una mujer que siente dolor durante sus relaciones sexuales, difícilmente podrá entregarse gratamente a nadie y llegar a enamorarse de la persona que la hace sufrir y no gozar.

Es a través de mi discurso en las presentaciones y las conferencias donde intento concienciar sobre la necesidad de conseguir un mundo de igualdad i respeto, donde nadie imponga su superioridad a través de la fuerza o la violencia, sólo los mediocres utilizan la fuerza para suplir su falta de otras características más loables.

R.L. ¿Cómo surgió la idea de subastar la obra que ilustra la portada de la novela?

Josep Cárceles, el autor de la obra “Estima’m sempre”, “Quiéreme siempre”, fue una de las personas a las que entregué el manuscrito para que me diesen su opinión antes de cerrar completamente la novela. Su opinión no llegó en forma de palabra o letras, llegó de la manera que él se expresa mejor, con esa maravillosa obra que creó inspirado en la lectura de la novela y que me regaló. Fue un momento muy emocionante, así que decidí no sólo compartirlo con todos los lectores, sino que fuese subastado y el importe íntegro obtenido donado también a AMAM, naturalmente se lo comenté antes de hacerlo y él no sólo no se molestó porque no conservara la obra, sino que aplaudió la decisión, ahora él también se siente muy satisfecho de saber que gracias a una obra suya algunas niñas se salvarán de ser mutiladas.

R.L. El reencuentro es una novela erótica, escrita por una mujer; ¿como consigues que el erotismo no caiga en la pornografía?

No es tan difícil, sólo es cuestión de describir las emociones con todo lujo de detalles, igual que se describen las reacciones fisiológicas. Las cosas se pueden nombrar de varias maneras, tenemos un lenguaje rico, no sé porqué la mayoría se empeñan en utilizar sólo las soeces y ordinarias, si fusionamos sentimientos y reacciones físicas el resultado es mucho más completo y real.

R.L. Normalmente las féminas somos más reacias a este género, ya que suele estar dirigido para un público principalmente masculino. Sin embargo, tu novela tiene lectores de ambos sexos. ¿Cuál es el secreto? ¿Has notado actitudes diferentes en la forma de afrontar la novela entre lectores de distinto sexo?

La verdad es que recibo correos de felicitación y agradecimiento de ambos sexos, muchas veces escribe un miembro de la pareja en nombre de los dos. Las mujeres agradecen que les haya explicado a sus maridos lo que ellas no conseguían explicarles por miedo a herirlos u ofenderlos. Los hombres agradecen conocer un poco mejor el universo femenino y entender el por qué de sus reacciones.

Poder compartir lectura con la pareja y hablar después con total confianza y libertad sobre lo que han leído, sabiendo además que ambos han conseguido un grado de sensibilidad sensorial importante, incita no sólo al diálogo sino a otras formas más íntimas de comunicarse.



R.L. ¿Crees que los lectores deberían aproximarse a la literatura erótica de forma distinta a como leen otras novelas?

El problema es que se aborda el tema de una manera equivocada, dando más importancia a la cantidad que a la calidad, al tamaño que al saber hacer. Si seguimos consolidando esas falsas creencias nunca conseguiremos ser realmente felices. Si hacemos relatos normales -por eso yo utilizo el término “normalizar”- conseguiremos que tanto hombres como mujeres se aproximen a este tipo de literatura como a cualquier otra, y además que la compartan con su pareja que es lo realmente interesante. Cuando un hombre me dice que su mujer le ha pasado el libro después de leerlo o viceversa, yo me siento muy satisfecha, pero si alguno me dice que intentaron leer algún capítulo juntos y no lo consiguieron acabar, sé que voy por buen camino y que algún día hombres y mujeres podremos leer lo mismo y tener los mismos efectos secundarios.

Hay quien dice que las mujeres no nos sentimos atraídas por este tipo de género, yo creo que no es cierto, simplemente los estímulos que recibimos a través de esos relatos no consiguen hacernos reaccionar o la reacción es totalmente contraria a la que se espera, tal vez los que hacen esas observaciones deberían preguntarse si es que son los estímulos recibidos los que no consiguen satisfacer las expectativas de las mujeres.

R.L En algunos círculos te empiezan a llamar la nueva Corín Tellado, reina de la denominada novela romántica. ¿Realmente consideras que existen similitudes entre vuestras obras?

Las comparaciones nunca son buenas, sobre todo con alguien que no se pudo desarrollar ni crecer en libertad por la censura a la que fue sometida. Sin embargo hay algo que a pesar de sus limitaciones no se le puede negar, fue una escritora que durante varias generaciones consiguió una gran influencia en las conductas y valores de aquellos que la leían –que eran muchos más de los que lo reconocían públicamente– Me hace sentir muy satisfecha que se piense que yo pueda tener la misma capacidad de marcar tendencias, aunque sin la censura que ella sufrió yo pueda ser mucho más osada, y atraer también al público masculino a través de los relatos eróticos. En realidad me halaga que ya con mi primer libro se crea que puedo llegar a ocupar el vacío que ella dejó al morir.

R.L. Sería interesante conocer tu opinión sobre el papel de este tipo de literatura en comparación con la novela comercial, ya que seguramente hay lectores o críticos que lo catalogan como un género menor, y por tanto merecedor de menor consideración en los círculos literarios…

No siempre se está dispuesto a realizar un gran ejercicio de concentración para seguir según qué tipos de relatos. Hay momentos en los que se quiere leer sólo para distraerse, para viajar con la mente o vivir otras aventuras alejadas de nuestra cotidianidad diaria. Leer un libro donde te identificas con el protagonista, donde puedes visualizar las escenas y hacerlas tuyas, donde ríes, lloras, te enfadas y sientes todas las emociones descritas como propias, es un gran logro que no todos los escritores consiguen, si a eso se le llama género menor, creo que no se está siendo del todo sincero.

Yo escribo para comunicarme con mis lectores, historias que cada día pueden suceder en la calle, a nuestros compañeros de trabajo, a la vecina de enfrente… a nosotros mismos. Cuando una mujer me escribe y me dice –yo soy Laura, has escrito mi historia–, o un hombre se siente identificado con algún personaje y confiesa que le ha dado mucho que pensar, yo siento que he conseguido lo que todos los escritores deberían aspirar, a que sus relatos sean vividos y no sólo leídos.

R.L. La protagonista de “El reencuentro” parece buscar una unión total con la persona amada. Esto me lleva a plantearme: hombre o mujer, en el momento de afrontar una relación ¿realmente crees que el ser humano es capaz de entregarse plenamente a otro, hoy siglo XXI, o es una visión utópica y nostálgica propia de una película en blanco y negro?

Siempre hay una parcela que necesitamos reservar para nosotros mismos, guardar un mínimo de intimidad, no es lo mismo una entrega sólo física que una entrega absoluta. Naturalmente entregarse en plena consciencia es algo que sólo se puede hacer en determinados momentos, una entrega constante significaría renunciar al propio crecimiento y eso empobrecería a ambos miembros de la pareja.

Cuando yo hablo de unión total, me refiero a personas que se sienten plenas, completas, conscientes de su propio yo, sólo si uno es capaz de crecer y enriquecerse y dejar que el otro pueda desarrollarse también, sin coartar su libertad ni boicotear sus actos, se sentirá en plena armonía y por lo tanto sus encuentros amorosos estarán en consonancia.

R.L. Inmersa en la promoción de la novela, visitando innumerables ciudades y conociendo a todo tipo de gente, seguro que tienes alguna anécdota digna de compartir con nuestros lectores…

Sí, hay situaciones muy divertidas, un día en el coloquio que se inició después de la presentación, donde se estuvo hablando del punto “G” masculino que aparece en un capítulo, un señor, después de escuchar atentamente todos los comentarios preguntó muy serio: ¿pero eso se lo ha inventado usted, no? La verdad es que sólo algunos sonrieron, pero muchos esperaron la respuesta porque tampoco la conocían,

Situaciones como esta nos indican que aún se tiene que trabajar mucho para “normalizar” la cultura sexual de nuestro país, pero siempre desde un punto de vista real y próximo, alejados de los relatos fantasiosos e imágenes poco realistas que sólo consiguen crear falsas expectativas y fomentar la insatisfacción.

R.L. Y por último, ¿qué es lo próximo que nos presentará Carmen Robles? ¿Tienes ya algún esbozo para tu próxima obra?

Sí, la segunda novela “Estel, amor y miseria” estaba prevista aparecer en otoño, aunque a petición de los lectores es muy posible que se adelante su publicación a esta primavera.

Cuando las 15 personas, de diferente edad, sexo, nivel socioeconómico e incluso orientación sexual leyeron el primer manuscrito, me pidieron conocer más detalles sobre los personajes que no se habían podido desarrollar y que les habían cautivado, es por eso que di la oportunidad a la abuela, la tía y el padre de la protagonista a explicarnos también su historia. De momento sólo la han leído unas cuantas personas y opinan que tiene más fuerza si cabe que la primera, pero es normal, hablar de la guerra y la posguerra, la miseria y las injusticias que tuvieron que sufrir nuestros abuelos y padres no deja indiferente a nadie, tengo que confesar que yo misma me indigné y lloré mucho mientras imaginaba y transcribía las escenas de algunos capítulos.

Muchas gracias por tu tiempo, tu paciencia y hasta muy pronto Carmen.

Magda Robles