
Tú puedes decir ¡No! A las personas que se comportan mal con los niños
Una guía que ayuda a prevenir el abuso sexual infantil.
Rianne Orantes ha escrito "Tú puedes decir ¡No!" A las personas que se comportan mal con los niños para prevenir e intervenir en las situaciones de abuso sexual en la infancia. Esta guía está construida desde la experiencia y tras años de elaboración interna. Un tiempo que le ha permitido experimentar qué significa y a dónde lleva una situación de abuso, y a su vez descubrir que se precisan herramientas como esta publicación para ayudar al niño o la niña a averiguar qué le está ocurriendo y a poder expresarlo con libertad.
En palabras de la autora: “Hoy sé que nada de lo que sucede es en vano y que la comprensión, pero sobre todo la aceptación y la transformación son parte de un mismo proceso, que nos puede llevar al amor. Sí, al amor incluso hacia esas personas que nos han herido. Esas personas, seguramente, también sufrieron, pero al contrario de los que hemos podido transformar el dolor, la rabia y el odio, ellos no supieron cómo sanar sus heridas”.
Tú puedes decir ¡No! nace para llegar a todos los lugares donde hay menores. Esta guía pretende ayudarles a contar qué les está pasando y, por lo tanto, a solventar las situaciones de abuso. “De no ser así, tarde o temprano, ese hecho que suele repetirse se convierte en algo habitual en sus vidas, en un sentido o en otro, convirtiéndose en víctimas o bien actuando como abusadores en el futuro”, explica Orantes. Y añade: “Es sabido que lo que vivimos en la infancia, tarde o temprano, repercute en nuestra vida. Y, precisamente porque lo sé, está dedicado a todos aquellos niños y mayores que en algún momento de sus vidas, no han sabido o no han podido decir No a alguna situación de abuso, seguramente por falta de información y de apoyo”.
La guía también ayudará a las personas que están en contacto con menores: padres, familiares, profesores, cuidadores, personal sanitario, etc. Quienes la lean podrán conocer e identificar los signos y señales externas, físicas y psíquicas, que se pueden manifestar en un niño o niña que sufre abuso sexual. A través de cinco situaciones tipo, presentadas con dibujos y un lenguaje accesible para los menores, el propósito de la guía es proporcionar a los/las menores pautas de autoprotección y de búsqueda de ayuda, que posibiliten la comunicación con los adultos más cercanos o con sus referentes afectivos... Se trata de ayudarles a identificar posibles situaciones que conlleven riesgo de abuso y darles claves para actuar de forma asertiva: “Tú puedes decir ¡NO!”. “Es una guía donde apoyarnos para prevenir y detectar el abuso sexual infantil. Pero sobre todo quiere ser el apoyo donde el niño pueda comprender la diferencia entre abuso y afecto, de forma que le pueda ayudar a reaccionar positivamente ante cualquier situación de este tipo”.
Cifras para la alerta social
Los abusos sexuales infantiles representan un problema mucho más amplio de lo que se cree y con repercusiones en las vidas de esas personas muy dolorosas y negativas. Según la Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia (Aspasi), este tipo de maltrato sucede en todos los niveles sociales y, en la mayoría de las ocasiones, lo cometen de forma repetida familiares y allegados. Este es el principal motivo que ocasiona que se silencie en un alto porcentaje de los casos, alrededor del 86 por ciento.
““Tú puedes decir ¡No!” es la voz de quienes pretendemos que la sociedad tome conciencia de que el abuso sexual es un hecho al que no podemos darle más la espalda. Se estima que una de cada 4 niñas y uno de cada 7 niños sufre abuso sexual antes de cumplir los 17 años de edad, y la mayoría no se atreven a expresarlo”, explica la autora.
Los abusadores suelen ser personas aparentemente normales. Perfectamente integrados socialmente, suelen mantener una vida sexual normal. Las consecuencias inmediatas del abuso sexual infantil pueden ser físicas (pesadillas, cambios de hábitos de comida) y emocionales (miedo, agresividad, aislamiento). A largo plazo, algunas de las secuelas más importantes que pueden acabar desarrollando la víctima van desde la anorexia, depresión, psicosis y prostitución, hasta la drogadicción, autolesiones, e incluso el suicidio.