
El periodista y escritor Gaspar Hernández dirige y presenta cada noche "El ofici de viure" en Catalunya Radio. Este año ha ganado el Premio Josep Pla por su primera novela, EL SILENCIO (El Aleph), y el Premio Ciudat de Barcelona por el programa. Es posible que próximamente, su programa de radio, de el salto a la televisión. Ahora "El Silenci" se ha traducido magníficamente al castellano y empieza su andadura como "El silencio". Lleva vendidos casi 50.000 ejemplares.
"EL SILENCIO" cuenta una historia sobre el poder de la palabra, la fe y la esperanza, cuando te han dicho que ya no la tienes. Un hombre que habla durante toda una noche con Umiko, una joven japonesa enferma de cáncer. Ella cree firmemente que la meditación y la fuerza de las palabras pueden curar, mientras que el narrador que ha escogido es bastante escéptico en todo lo relacionado con la llamada medicina alternativa. La acción se desarrolla en Formentera. Paisajes, colores y sensaciones a flor de piel. Se debe leer en silencio, disfrutando de las palabras narradas.
Pregunta: ¿Cómo empezaste a escribir, naciste con esta vocación o es adquirida?
Gaspar Hernández: No nací con ella, surge a raíz de mi vocación de lector. Me gusta la buena literatura, pero he encontrado a faltar en ella el tratamiento de esos temas, que la literatura considera de segunda categoría. Hay unos temas que en estos momentos son muy importantes para mucha gente que encarna la Nueva Conciencia y se les trata de forma peyorativa, e intenté arriesgarme escribiendo "El Silencio".
P.: ¿Qué ha significado para ti la publicación de este libro, aparte del premio.
GH: Me siento muy afortunado, porque ya se han editado 45.000 ejemplares y 5 ediciones, y todo gracias al boca-oreja. Lectores a los que les ha gustado y que se lo recomiendan a otros lectores.
P.: He leído en tu libro que el narrador ve la película "The secret" y, por cierto, queda bastante decepcionado. ¿Crees que trabajar "The secret", o la ley de la atracción funciona?, ¿es lo que necesitamos creer en este momento para sacar adelante nuestras vidas?
GH: Creo que funciona, y el narrador es más escéptico que yo en lo referente al "The secret". Me interesaba que el narrador tuviera el punto de vista del lector escéptico. La historia trata de una persona que quiere curarse de una forma extravagante. Aunque está basada en un caso real, me parecía lo suficientemente extravagante para que no tuviera razones potentes, como el del narrador que es escéptico y que encuentra todo este mundo extraño pero que, poco a poco, se va introduciendo. Al principio, "The secret" me parecía como un ejemplo que todo el mundo entendería. Además, se trata del libro más vendido en España durante más de 80 semanas y me parece, por tanto, el ejemplo clásico de que estos temas a veces provocan escepticismo.
P.: ¿Cual es tu opinión sobre este libro?
GH: Al libro "The secret" le veo cosas buenas. No es un libro tal y como yo lo hubiera escrito, pero creo que contiene verdades importantes, tal como piensan Umiko o Pema. Sí que está hecho de una forma sensacionalista, demasiado americana, pero lo importante es que no tengamos prejuicios y que detrás de una forma que no nos atrae lo suficiente, tengamos en cuenta que las leyes que explica son leyes universales.
P.: ¿Cuando empezaste a escribir hiciste referencia a Josep Pla, ¿qué sensación tienes al haber ganado el premio que lleva su nombre?
G.H.: Sí, es una sensación extraña. Me siento un privilegiado y es un honor. El otro día, una persona cercana a él, cuando estaba vivo, me explicó que en Josep Pla era un poco escéptico respecto a un premio que llevaba su nombre porque lo encontraba demasiado grande, demasiado importante. Por ello, que la literatura reconozca a través de un premio de prestigio los temas de los que hablo en el libro me hace tener una sensación de honor y de respeto, a la vez de mucha satisfacción y un profundo agradecimiento, porque los temas de los cuales hablo en el libro no son prestigiosos.
P.: Has tardado unos tres años en escribir esta novela. Han habido en este tiempo cambios importantes en tu manera de vivir, a medida que tenías más información e ibas conociendo cosas nuevas?
G.H.: Yo creo que hago el mismo camino que muchos lectores, un camino de búsqueda interior, de estar mejor con uno mismo para estar mejor con los demás y que se puede llamar crecimiento personal. Es lo que estoy siguiendo, no he llegado a ningún puerto pero de momento voy navegando. El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos.
P.: ¿Crees que nacemos con una "misión" en la vida?. ¿Cuál crees que es la tuya?.
GH: Sí, creo que no la elegimos nosotros sino que ella nos elige. El problema es que las palabras, tal como se explica en "El Silencio", son reduccionistas; e intentar captar la realidad mediante las palabras es reducir mucho la realidad. Por lo tanto, esto que llamamos misión podría ser explicado en mil palabras y todas ellas acertadas; pero sí que nacemos con un camino, que también se llama destino, pero que es mucho más que el destino. Creo que el secreto consiste en descubrir cuál es este camino y ser coherente con él.
P.: ¿Hay alguna persona o personas que te hayan impactado personalmente a lo largo de tu vida?
GH: Durante un verano, estuve entrevistando a enfermos terminales para el matinal de Catalunya Radio, personas a las que les habían dicho que les quedaba poco tiempo de vida. Estas son las personas que me han impactado porque realmente muchas de ellas eran personas felices, curiosamente. Fui a muchísimos hospitales, sólo a las unidades de cuidados paliativos para hablar con ellos. Me pareció excesivamente osado por parte de un médico decir a un paciente que le quedan pocos meses de vida, porque siempre digo que el diagnóstico siempre es acertado pero el pronóstico no tiene porque serlo, como ocurre en el caso de Umiko. Hablar con esta gente me impactó mucho más que hacerlo con cualquier celebridad o famoso que haya podido entrevistar.
P.: ¿Cuál es tu definición de felicidad?
G.H.: Sé lo que no es la felicidad. Sé que no es el dinero, ni las posesiones. Yo creo que el link de la felicidad lo encontramos en el amor, y más concretamente en el amor que damos, en el amor que somos capaces de dar. La felicidad va por ahí. Es una actitud que se debe cultivar y se debe ser perseverante. Se debe tomar la decisión de ser feliz y cuando intentas cultivar esta actitud de felicidad hay una unión directa con el amor. Debemos recordar que la amabilidad es una forma de amor. No estamos hablando sólo del amor a la vida necesariamente, también; amor a los hijos, a la familia. También podemos estar hablando de un amor tan simple como lo es una sonrisa o una palabra amable.
P.: Actualmente tienen mucha aceptación temas tan antiguos, como las viejas cuestiones filosóficas y espirituales? Qué motivo tiene el ser humano para volver atrás en estos temas?
GH: Es señal de sabiduría. Es como si el mundo hasta ahora se hubiera dividido en dos Oriente y Occidente, con dos visiones del ser humano, una basada en la razón y en todo lo que ha aportado la tecnología, que es mucho, y el otro basada en un intangible que desde aquí es considerado inferior. Por primera vez, gracias al yoga, gracias a páginas como la vuestra, estamos llegando a un momento que es magnífico. Estamos uniendo Oriente y Occidente, dos visiones del mundo que se complementan y que debemos intentar integrar y no separar; potenciar una parte de la persona que va mas allá de la razón que la trasciende; y, por suerte, nos encontramos en un momento que se están integrando las dos visiones.
P.: ¿Hay alguna pregunta que no te han hecho de tu novela que te hubiera encantado responder?
GH: Sí, he echado en falta en general que no me hayan hecho más preguntas sobre literatura porque yo he escrito una novela. Me considero un buen lector y he echado en falta más preguntas sobre la novela, sobre la historia, sobre literatura. Claro que entiendo perfectamente en qué terreno me he metido y yo, como periodista, hubiera hecho seguramente las mismas preguntas.
P.: El libro es narrativa contemporánea-ensayo?.
G.H.: Sí, es narrativa que incluye ensayo.
P.: Has trabajado estos últimos años con el secreto o la ley de la atracción para conseguir que tus sueños se hagan realidad?
GH: Como he dicho, la primera entrada me pareció una americanada demasiado simplista. Después, estuve pensando, leí muchos libros sobre el tema e hice un cambio, pues me di cuenta que allí había mucha verdad si pensamos no tan sólo en positivo, sino que además visualizamos el lugar a donde queremos llegar y agradecemos lo que queremos tener como si ya lo tuviéramos.
P.: Ahora es un buen momento para apoyar las terapias llamadas alternativas, crees que con este libro aportarás tu granito de arena?
G.H.: Sí, ojalá. El 37% de la población consume las terapias alternativas y no están reguladas. Si estuvieran reguladas tendríamos buenos acupuntores, buenos homeópatas, buenos practicantes de reiki y sabríamos dónde ir. Ahora, lo sabemos porque nos lo recomienda algún conocido. En Estados Unidos se ha hecho. Los médicos se han acabado interesando porque el 30% de la población norteamericana dejaba de ir al médico para ir a terapeutas llamados alternativos, hasta que se han visto obligados a regularlo y, a la vez, a darles prestigio por razones de índole puramente económica. Esto, acabará pasando aquí. Vale la pena que pongamos un grano de arena para darles ese prestigio.
P.: Claro que todos somos aprendices en el oficio de vivir. Tu programa tiene una fuerza impresionante, como valoras la aportación de los oyentes y seguidores habituales?
GH: Muy bien, porque es una fuente de aprendizaje constante. Los oyentes te van dando inputs, recomendando temas, dando consejos. Eso te hace confiar en la armonía del universo; allí donde no llegas tú llegan los oyentes.
P.: ¿Es posible que veamos el Oficio de vivir en la televisión?.
G.H.: Sí, hay bastantes posibilidades.. No lo doy por seguro, pues no depende de mí. Espero y deseo que así sea.
P.: Si el premio Josep Pla el año pasado lo ganó Melchor (Comes), en el jurado este año estaba Baltasar (Porcel) lo has ganado tú, Gaspar, es todo un regalo de los reyes magos?.
G.H.: Sí, es un regalo. Es un gran regalo. Yo lo vivo así y la actitud que tengo conectando con la ley de la atracción, con las leyes con las que trabajamos es una actitud de agradecimiento. Por agradecimiento a la vida por este magnífico regalo y, sin embargo, también soy consciente de que hay que relativizar tanto los éxitos como los fracasos, porque son una etiqueta exterior, y los dos son efímeros. Yo sigo trabajando mucho cada día, mi vida no ha cambiado nada, sólo ocurre que tengo más trabajo. Lo que importa es encontrar el centro interior desde el cual vivir y, desde ahí, intentar vivir con plenitud cada momento de la vida, independientemente de si en ese momento el viento, es el viento del éxito o es el viento del que socialmente llamamos fracaso, porque con lo que llamamos fracaso a lo mejor podemos ser más felices que con lo que socialmente llamamos éxito.
P.: Espero que después del silencio, tus palabras escritas sigan acariciando nuestros ojos y tu voz nuestros oídos y nuestra alma.
Gracias Gaspar.
Marta Texidó