Año 303-inventan el cristianismo

Fernando Conde Torrens


 
 

Se necesita imaginación para suponer que el emperador
Constantino, en el año 303, reuniera un pequeño equipo
redactor y les encargara escribir los cuatro Evangelios
y varios textos más, todos ellos falsificados, con el fin de implantar en todo el Imperio su nueva religión, el Cristianismo. Pero conforme avanza el relato, el autor se encarga de demostrar que la trama que expone en este libro no es una ficción, ni una invención suya, sino la exacta descripción de lo que sucedió.
El autor, Fernando Conde, demuestra que el Cristianismo fue creado en el siglo IV por el Emperador Constantino, siendo Eusebio de Cesarea y Lactancio los autores de todos los librosdel Nuevo Testamento.
En el libro, una reconstrucción histórica en forma novelada, su autor expone año a año el proceso por el que Constantino se hizo dueño absoluto del Imperio, desplazando a todos los demás Emperadores. Simultáneamente, Lactancio y Eusebio preparaban en secreto la redacción de todos los escritos del Nuevo Testamento, Evangelios, Epístolas, Hechos y Apocalipsis.
El año 314 Constantino, dueño ya de la parte Occidental del Imperio, tras derrotar a Majencio en la batalla del Puente Milvio, convoca el Concilio de Arlés (Sur de Francia) e inicia así la
implantación del Cristianismo en medio Imperio, el occidental.
Tras derrocar el año 323, a su cuñado, el Emperador Licinio, Augusto de Oriente, Constantino convoca el Concilio de Nicea el año 325, y repite en Oriente lo que antes había hecho en
Occidente. Pero en Oriente aparecen detractores y la tensión crece. Eusebio está en el bando opositor. Lactancio ha muerto el año 319.

La creación fraudulenta de los Evangelios y del Cristianismo
A esta conclusión ha llegado el investigador guipuzcoano Fernando Conde Torrens y la plasma en su libro "Año 303. Inventan el Cristianismo". Miles de horas de estudio y doce años
indagando entre los Evangelios y demás textos de esa época han dado como consecuencia este sorprendente descubrimiento.
Si Lactancio era el verdadero creador de la nueva religión, Eusebio se opuso a la falsificación y preparó los textos para dejar huellas de que todo era un invento. En el libro se detallan las tres técnicas que empleó: La doble redacción, las estructuras en ambas etapas de redacción y los acrósticos, o firmas iguales en todos los escritos, ya que interpoló los que había escrito Lactancio a la muerte de éste.
Las pruebas irrefutables que demuestran la falsificación
Por tal motivo los Evangelios y varios escritos del Nuevo Testamento están recorridos mediante acrósticos, por firmas con este texto: SIMÓN. Los acrósticos son mensajes ocultos que
el autor de un texto coloca en los inicios o finales de las frases.
Fernando Conde Torrens ha descubierto docenas de firmas, en todos los textos que escribió Eusebio y en los capítulos que Eusebio añadió a los Evangelios escritos por Lactancio,
los de Mateo y Lucas.
En el libro se muestran 14 firmas de “Simón”, la mayoría múltiples, en Evangelios, Epístolas, pasajes de Flavio Josefo, Plinio el Joven y en la propia Historia eclesiástica, la obra más
conocida de Eusebio de Cesarea. Todos esos pasajes son obra de Simón (Eusebio) y llevan su firma delatora.
Un descubrimiento asombroso con las pruebas que demuestran la veracidad del hallazgo: Las firmas contenidas en los propios textos. Firmas que se muestran en el libro, donde
se dan enlaces a otras muchas que, por limitación de espacio, no se han incorporado al libro, pero serán accesibles al lector en la red.
Las consecuencias del mayor fraude de la historia de Occidente quedan en evidencia y ayudan a explicar muchos aspectos de nuestro mundo. Descubre también las raíces del odio
hacia los judíos, tema de actualidad hoy en Occidente. El libro hace un rápido repaso de las doctrinas que el Cristianismo sepultó.
Se pone fin a una investigación que se inició en la Universidad de Tubinga (Alemania) en torno al año 1.850 y que ha durado 150 años. Sólo investigadores independientes ha trabajado en este tema. Estamos ante una manipulación gigantesca que ha durado 17 siglos y que ha afectado a tres continentes, con pruebas documentales de la misma.
EL AUTOR

Fernando Conde Torrens
Nace en Irún (Guipúzcoa) en 1945,
aunque a los dos años sus padres vuelven a
Pamplona, de donde son oriundos.
Es Doctor Ingeniero Industrial y obtuvo
plaza de Profesor Titular de Escuela Universitaria
en la Universidad de la Rioja.
Fruto de un interés personal y durante
los últimos 22 años compagina sus obligaciones
profesionales con la investigación sobre la
historia de las ideas (Filosofía y Religión). El
poder traducir latín, griego y hebreo le permite
acceder a los escritos en su idioma original.

Frases del autor:
«Constantino no fue quien legalizó el cristianismo, sino quien lo inventó»
«Los cuatro Evangelios son tan verídicos como el Quijote de Cervantes»
«El que miente por escrito se expone a que lo pillen y ahora puedo justificar que Jesús existió,
igual que Don Quijote y Sancho Panza: en la ficción».
«Hay que tener mucho miedo a la verdad para no querer enterarse...»


Año 303. Inventan el Cristianismo
Fernando Conde Torrens
Páginas: 864
Precio: 32 €. Un tercio de las páginas a color.
Publicación: 4 de abril

Bibiana Ripol BR Comunicación