
Reptar por tus rodillas muy despacio
Meterme entre los pliegues de tu piel
Sentirme viviendo en un palacio
De placeres y sexo de papel
Y, sin querer, como por ensalmo
Hurgar en todos los rincones
Recorrer tu cuerpo palmo a palmo
Disparar dormidas emociones
Acariciarte lentamente, con paciencia
La espalda, la cintura y en un abrazo
Entregar toda el alma, y con sapiencia
Matarte de placer en mi regazo
Y entrar en ti tan dulcemente
Que parezca que camino de puntillas
Y perder las nociones y la mente
Deslumbrarme con la estrella que más brilla
Y al acelerar el corazón su bateo
Me quedo, amor, contigo, y no rehuyo
quemarme con tu llama y tu deseo
Y compartir mi cuerpo con el tuyo