
El placer se incrementa si los genitales están rasurados. Lo dicen las estadísticas y lo confirman todos los que lo han probado –tanto hombres como mujeres- no hay nada más placentero que pasear los labios por una piel perfectamente rasurada o sentir la lengua del amante deslizarse por una piel sin obstáculos.
Son muchas las chicas que agradecen la suavidad de la cara recién afeitada de sus parejas en una noche de pasión. Esos pelitos agresivos de apenas milímetros a muchas mujeres les causa irritación en los labios, y una vez apagada la pasión del momento, descubren al día siguiente el enrojecimiento e incluso alguna calentura, prometiéndose que la próxima vez le pedirán que se rasure o que ella misma lo hará como un juego previo.
¿Por qué no ir más allá?, ¿os habéis preguntado cómo sería pasear la lengua por un periné o un clítoris totalmente descapullado desprovisto de vello?.
Las sensaciones se incrementan tanto para quien ofrece la caricia como para quien la recibe. La visión de unos genitales totalmente expuestos incrementa la excitación del hombre y hace mucho más agradable el sexo oral. Para la mujer aumenta la sensibilidad y el placer, ya que el objetivo está claramente expuesto y no hay ningún tipo de barrera que mitigue el roce.
¿Y los hombres? ¿Os imagináis lo desagradable que resulta para su compañera tener la boca llena de vello mientras practica una felación profunda? Tal vez algunos se han preguntado por qué algunas mujeres limitan sus caricias a la parte superior del pene y les cuesta tanto ampliar la succión a la totalidad del miembro, esta es una de las posibilidades. También es mucho más agradable succionar unos testículos libres de vello y una vez en la boca acariciarlo con la lengua que se deslizará libremente. También se incrementa la sensibilidad de la piel y por lo tanto el placer del que recibe la caricia ya que será más fácil que la lengua se deslice con suavidad y se mantenga la lubricación siendo posible zigzaguear y entretenerse en zonas como el periné, el ano o los testículos.
Y si es tan agradable, ¿Por qué no probarlo?, sorprende a tu pareja siendo tú mism@ quien le rasure como juego previo. Seguro que lo agradecerá.