Mujer hermosa por fuera

Radiante secreto en tu alma pura


 
 

Carta 23
La inocencia

Es fácil a tu alma llamar la atención, eres llamativa lo sepas o no, tu alma brilla, tienes un no sé qué que qué sé yo, eres la luz que todo lo ilumina.

Tu cuerpo cuando lo embelleces no pasa desapercibido, nos es la forma, es la energía que despides.

Confiar en ti es el arte que todos hacen, todos creen en ti y a veces tu timidez lo pone en duda.

La perfección de tu alma y de tu cuerpo no pertenece a los estatutos generales del orden social. Eres distinta.

Eres como un unicornio que nació en una manada de burritos, no mejor ni peor distinta.

Eres distinta incluso para ti misma, percibes todo de manera distinta, hablas y te comportas como si fueras extranjera en tu propia patria, en tu propia casa, en tu propio cuerpo.

Tu has aprendido a adaptarte a los demás, tu comprendes a los demás, los demás no te comprenden, solo pueden admirarte.

Eres hermosa y distinta, eres sui generis en toda la expresión de la palabra.

Saber aprovechar tus cualidades es algo que se aprende, tu arte es ser distinta, hermosa y llamativa. No ves los defectos de tu cuerpo, sino que sabes lucir las virtudes.

Cuidar tu cuerpo es tu deber y tu obligación.

Tu arte es la inocencia del desconocimiento de todo lo que eres y de todo lo que provocas.

Tu alma es limpia tu cuerpo es hermoso. Tú, en tu inocencia a veces olvidas lo sagrado del templo que es tu cuerpo.

Hoy es un día para ser hermosa por fuera.

Todo lo que inviertas en tu cuerpo lo vas a agradecer algún día.

Eres como una luz que todo lo ilumina sin siquiera saberlo, eres como una luz que nunca se apaga, tu alma se ha mantenido pura, es inmaculada, intachable.

Recuerda: Tú eres la inocencia de la pureza. La obra perfecta de la gran madre creadora del universo.






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Agustin Orea de Armenteras