
carta 27
La enseñanza
Sentada junto a una encina hablas mujer de palabra floreada, cada cosa que enseñas te la estás enseñando a ti misma, cada cosa que pides a tus alumnos te lo estás pidiendo a ti misma, eres exigente sin ser cruel, eres disciplinada sin llegar al agobio, eres sabia de forma natural, eres la comunicación directa entre tu consciente y tu ser superior.
Mujer sabia que das consejos, sabes escuchar a tu matriz que es el centro de tu certeza absoluta, sabes escuchar a tu intuición mucho más que a tu razón. La razón la has educado para apoyar a tu intuición, para escuchar a tu certeza absoluta.
Recuerda si no te piden consejos calla, no trates de resolver problemas donde no te han llamado y sobretodo no hagas problemas donde no existen, dar consejos de gratis es una fuente de problemas, dar un consejo en el momento adecuado es sabiduría.
Sabes que la mujer tiene dos cerebros, un centro el cerebral y racional y el otro el energético en la matriz llamado la certeza absoluta.
Cuando hablas las palabras se hilan una tras otra, no sabes cómo pero la exactitud de tus palabras brotan de tu boca y tú misma te sorprendes de lo que dices, tú misma aprendes de lo que estás diciendo, sabes que eres la sabia, la certeza absoluta, tu yo superior que se comunica por medio de tu matriz.
Escucharte hablar en primavera, es sembrar semillas en el alma.
Escucharte hablar en verano, es refrescarte de la vida.
Escucharte hablar en otoño, es convertir la melancolía en sabiduría.
Escucharte hablar en invierno, es calentar el alma de esperanzas y sueños hermosos de primavera.
Mujer maestra de ti misma, eres la maestra que tú hubieras querido haber tenido: congruente, precisa, capaz, con resultados en el mundo mágico y en el mundo de todos los días.
Hoy es el día donde solo puedes hablar en positivo, no existen las críticas ni las quejas, ni siquiera las criticas positivas, tu enseñanza hoy es manantial de positivismo.
Eres una mujer funcional, que sabes, sin saber cómo sabes. Pero que actúas sin impórtate de dónde vino tu conocimiento.
Eres una maestra sagrada que nació para ser ejemplo con tus actos y palabras para las demás mujeres. Para florear con tus palabras el mundo que transformas