
carta 32:
La ayuda
De tus manos rosas florecen. La vida beso tus manos y de ellas crecen rosas como mariposas.
Tus manos, tu alma, tu vida ha ayudado a tantas mujeres a darse a sí mismas a luz.
Tu misma te ayudas a nacer cada dia. Siempre sonriendo por la mañana
Eres partera del conocimiento, maestra sabia desde el anonimato.
Ante el dolor de crear una nueva vida, el alma femenina necesita tu cobijo, necesita tus mimos, necesita tu atención. Necesita la ternura de tus palabras la suavdad de tus manos
Mujer partera que ayudas a florecer la vida, riego de primavera.
El alma pura que nace es recibida en tus brazos, tus manos son el puente entre la matriz divina, el alma nueva y el mundo de todos los días.
Mujer partera mensajera de los dioses, el silencio perfuma tu tarea, eres el testigo del primer aliento de una nueva vida, eres la primera manifestación de amor que vuelve a este mundo. Eres quien inicias el camino, eres la puerta amable, eres el recibimiento.
Eres lo primero que ve el cuerpo recién creado al llegar a este mundo luminoso.
Mujer partera, nido de sabiduría son tus manos, nido de ternura que recibe a quien busca nacer nuevamente.
Eres quien cuida a quien salta de universo en universo, quien cuida a las navegantes de lo desconocido, a los guerreros.
Hoy vas a dar vida, hoy vas a dar vida a los corazones que quieren nacer, restablecerse, vivir
Hoy tienes que dar a luz, en tu alma o en otra alma.