
carta 3
La despedida
Llega el tiempo de despedirse, de dejar partir.
Una flor lleva la tranquilidad al pueblo, una flor viajando por el cauce de un río lleva la tranquilidad al río. Una flor en el viento lleva la tranquilidad a tus ojos
El viento de la vida llega a enamorarte y a desprenderte de lo que ya no necesitamos: no tienes que dejar nada que no quieras dejar, tienes que dejar aquello que es obsoleto o ya no sirve, aquello que cumplió su función en su momento, aquello que ya no quieres, aquello que te estorba o te hace daño
No observamos los pétalos que se alejan en el viento, observamos el fruto que ha dejado, ese fruto que está exactamente debajo de donde estaban los pétalos, debajo de la corona de belleza está el fruto y las semillas.
El fruto lleva la semilla, el fruto tranquiliza, el espíritu no te quita nada si no va a dejar algo mejor para ti, siempre tiene un regalo para ti, el fruto es sabroso a tu paladar.
No mires lo que pierdes, mira lo que esta a punto de llegar, busca tus regalos tus oportunidades, las puertas que el espíritu te abre para tu evolución.
Busca la sabiduría que tiene el espíritu para ti. Dios te quiere mucho.
El gran reto es desprendernos desde la armonía de aquellos inconvenientes que nos desarmonizaban, desprendernos y encontrar los regalos. Es un gran reto y tienes que verlo así, a veces no es nada agradable pero si muy necesario y tu puedas hacer que sea armonioso.
Hoy es el día para soltar el pasado y prepara tu cuerpo para el futuro.