
Todo aquel que se ha duchado ha tenido una gran idea. Es la persona que ha salido de la ducha, se seca y hace algo para hacerla real la que marca la diferencia” - Nolan Bushnell
¿Has visto alguna vez una gran pintura? ¿Has leído alguna vez una gran novela, visto una gran película o escuchado una gran sinfonía y te has preguntado a ti mismo: Cómo a nadie antes se le ha ocurrido algo así?
Realmente, seguro que tienes más grandes ideas durante el trascurso del día de lo que te imaginas. En la duchas, cuando lavas los platos, cuando te vas a dormir. El problema, es que mucha gente no hace nada al respecto. La idea brillante desaparece en la memoria.
Cuando miramos a una obra de arte, o algo brillante asumimos que la idea vino de un gran genio. Pensamos, por ejemplo, que el autor ha tenido esas ideas, esas historias en su cabeza durante un largo período de tiempo. No necesariamente empiezan con un “Eureka”. Pensamos que lo más duro es que se te ocurra primero la idea. Pero, si lo paras a pensar, lo verdaderamente difícil es seguir esa idea y ponerla en marcha en la vida real.
Tienes tanta creatividad como imaginación en tu cerebro tanto como cualquier genio del mundo. Lo único que se pone en medio es tu actitud y determinación para hacerla real.