Existir

Inevitable es reconocer ..


 
 

Inevitable es reconocer las hojas grisáceas del entusiasmo cuando el apego aparece en el punto de giro de nuestra historia, en estos días tan fríos, impasibles, que taladran los huesos con ráfagas arremolinadas desde el centro y el sur de nuestro cuerpo.

Es importante recorrernos parte por parte, reconocernos por dentro y mirarnos por fuera reflejados en el cristal efímero de los secretos. Imagino como la sangre recorre cada centímetro de nuestra estructura biológica hecha de carne y hueso y sostenida por una nube mágica concentrada dentro, muy dentro.

Existir no es fácil, cuando se aprisionan los espasmos caóticos, en lo más recóndito del espectro y viene la luz del pensamiento. En la luz se duermen los unicornios luego del bostezo de las sombras. La niebla atrapa en el verde de la tarde, y solo los gemidos de las urracas presagian una noche en la que se pierden las miradas. Se ve la trasparencia de luna. Los ojos reflejan el pudor de la sangre. Las manos son sarmientos enraizados en el azul dormido de la noche virgen. Los labios sonríen distancias cercanas. La piel reclama caricias y guirnaldas de surfinías rojas recelando besos.


Retumban los clarines del la seguridad, y la música ahoga los soplos de la nostalgia: entonces se abre el barro espeso y los condenados del olvido vuelven a renacer al sabor de la vida.


Y se torna resplandor la sombra, y canción de verano los nubarrones cargados de lluvia. Diluvian soles y luces mientras te pierdes en las ilusiones y entonces te recreas en el existir de los Hatos secretos de los sueños.

Lorena Avelar