
En el vasto mundo de las debilidades humanas, existe la mujer sublime, tierna, afable y amorosa, como un prospecto de quebrantos, lágrimas, penas y sufrimientos porque no la toman en cuenta, porque la limitan, porque la condenan a mil exigencias, porque la utilizan, la humillan, la manipulan, la aprovechan, la maltratan, la sacrifican y la crucifican en sus madrugadas, cuando los alcornocales les habla de futuros predecibles: Y la vemos consumirse en el misterio de las palabras encubiertas y el despertar de otros besos, impuros y fugaces como las melodías de otoño.
Esa mujer de cristal viene recibiendo la misma herencia milenaria. Es como brisa que acaricia despacio, frescura de luna delicada y tersa. Sus gritos callados rompen fronteras, sus pies firmes y frágiles no caminan, vuela en nubes y baja las estrellas. Es de cristal y se quiebra, pero sus manos son fuertes y guardan su tersura y cierra sus ojos para soñar que vaga en mares y ríos de luz. Sueña despierta entre nimbos, perdida y muda; tintinea con risas, cantando en la lluvia con mueca de ángel mordiendo sus labios y su pecho erguido, firme la sostiene y, mira de frente sin miedo, sin nada temido ¡Y es de cristal!
Alguna tiene la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la propia enredadera. El trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera...El cromatismo de las flores más preciosas y preciadas del mejor vergel...La amorosa mirada de la cierva, contemplando a su cervatillo…La alegría del sol...Las gotas cristalinas procedentes del llanto de las nubes en plena primavera...La inconstancia del viento...La fidelidad del perro criado por uno mismo…La timidez de la tórtola, la vanidad del pavo real, la suavidad del plumaje de los cisnes, la dureza de un diamante, la dulzura de la paloma, la crueldad del tigre acosado, el ardor, el fuego, y la frialdad de la nieve… Y sobrevuela el nido de los milagros, porque siempre sabe que las máscaras pueden reconvertir las magias en figuras de hielo y en arterias a punto de la ira como explosión de revanchas.
Y nada ni nadie puede destruir su corazón salvaje de la montaña despierta: sus ojos se cubren de lunas nuevas, y las dehesas se pueblan de Hatos secretos de susurros y esperanzas... Espero la valoren los que la conocen porque es de cristal y se rompe.