
Las luces en la ciudad se han encendido, parecen descalzas, diminutas horas mágicas.
Esta noche es de hadas y ninfas plateadas, de luna reluciente y despejada. Arden las hogueras de los deseos, de las usanzas, de las piedras nacen luces y de los labios deseos y peticiones.
Para bailar felices en la noche de San Juan tan esperada.
Un reluciente gajo plateado vestido de nostalgia , decora el manto de la cúpula celeste, noche en la que la luz se niega a irse a dormir porque quiere bailarle al fuego antes de expirar sú último lucero .
Arden las hogueras en la arena, la playa se hincha de alegría ufana, Hay máscaras y harapos, piel seca y vieja que sonrie a carcajadas al nuevo verano. Se queman sueños imposibles de vivir, de tan bellos qué eran al soñarlos, trozos de afectos qué ya no existen , inocencias y desengaños.
Aqui estoy, pidiéndole al nuevo solsticio un amor infinito; un amor enamorado que no se convierta en octubre en el peor arañazo , en el pellizco que anida en el corazón helado . Noche de San Juan, mágica, lúdica , tan de siempre, tan mia, tan universal y bruja, que no termine sin haberme escuchado.
Noche de San Juan llena de festividad, decora los campos, la ciudad iluminada, el viejo roble, noche estrellada de granito y tul, en los Hatos secretos conservada…