
Quédate ahi, donde nunca estuviste y cuéntame un cuento que me aleje de esta pesadilla.
Tu violencia me despertó al amor y ningún abrazo me parece lo suficiente largo para paliar el dolor.
Todavia te resistes a sentirte culpable y te irás santiguado y confesado, aún sin creer, mientras nosotros seguimos pecando de ser hijos tuyos.
Estoy triste, pero no se me nota, lo llevo profundo e incomprensible. Solo cuando actuo como una loca, me doy cuenta de que todavia no regresaste y de que yo todavia te espero.
Me he convertido en ti, en lo que creí que eras y ahora que sospecho que no eres asi no encuentro el antídoto.
Mientras escribo entiendo que lo único que quiero es una disculpa, pero eso seria como aceptar que estabas equivocado y cambiaria el transcurso de la historia.
Lo pasado pasado está. Que gran mentira.
Cada célula programada es capaz de vivir rebobinada todos los dias.
Parece que fue ayer, tu te fuiste y yo me quede ahí, para siempre.