Solo tus labios me salvan

Seremos la luz de la noches sin luna


 
 

Dejemos atrás las hirientes palabras.
Peñascos de hielo,
vestidos del baho que
criba el alma dolida.

La imagen perfecta del rostro caía
con toda su fuerza en silencio
Detrás de un galero sumido en la brisa
con perlas de luz, te veía..
tu largo cabello rizado brillaba agraciado.
Allá a lo lejos estabas.

Navego en mi mente enclavado a tus ojos
buscando tus labios, tu rostro,
tus manos, tu cuello de perlas.
Tu voz infinita que
Olea en los vientos.

Mi sangre que lucha
Sediéndole el paso a la vida ,
no sabe seguir adelante o pausar…
Hacer un silencio.. esperando las olas de un mar
que no vuelve.

Cómo olvidar tus ojos de ave cautiva, café?
Cómo apagar las llamas así de repente encendidas?
Cómo arrancar tu sonrisa grabada en mis ojos perpetua?

Sólo tus besos disuelven el coágulo
Hay sangre en mis venas que asfixia.
Sólo el calor de tu aliento me salva.

Turbia noche bajaba su lienzo,
ahogado en el viento,
sus hojas siseaban, huían.

Dejemos atrás las palabras.
Fue el beso agitado de amor.

Traspasó lo azul de la noche.
Tornó el cielo en violeta de luz.
La luna brilló con sus versos intensa
al vernos de nuevo un instante.

Dejemos atrás el pasado

La noche ya muere,
es solo el testigo que cae.
Tú y yo, presentes,
Encendimos los cielos de besos,
Fuimos,
Seremos la luz de la noches sin luna.

Paul Jr. Paniagua