
Cuando hablamos de depresiones, podemos hablar de las auténticas, en diferentes grados de gravedad o de lo que llamamos de manera coloquial, una depresión. pero que en realidad son estados de ánimo que nos provocan angustia y que si duran mucho tiempo o no se tratan, podrían ocasionar una verdadera depresión.
También nos encontramos con estados bajos de ánimo que se cronifican, paralizan y crean después una sensación de frustración que impide a la persona hacer vida normal.
Para hacer un tratamiento es necesario saber la causa que lo provoca, conocer el carácter de la persona y saber como lo esta viviendo.
Muy a menudo, la causa se sitúa alrededor de un año antes de que el paciente se de cuenta de que alguna cosa no va bien. Esto ocurre porque cuando se presenta el motivo, se intenta arreglarlo de alguna manera, pero si no se soluciona, se produce un estado de impotencia o una respuesta negativa en el pensamiento repercutiendo en el ánimo. Nos damos cuenta de existe un problema cuando han transcurrido aproximadamente doce meses y no hemos hallado mejoría.
Cuando una persona ha tenido un bache que lo ha desestabilizado, se le aconseja que intente distraerse, de esta manera, se van creando espacios de tiempo en que no se piensa en el tema y se relaja. Así, van pasando los dias, se va aceptando la situación y se van encontrando respuestas. Los espacios de relax van superando los del dolor y se va mejorando la situación.
Pero cuando la situación queda estancada, ya es otro problema, y surgen los síntomas que parecen una depresión por ejemplo:
-Tener miedo o sentirse desesperada.
-Sentir angustia y muchas dudas porque no sabe como resolver las situaciones de la vida.
-Sentirse bloqueada por pequeños problemas cotidianos.
-Falta de ánimo y pensamientos persistentes e inquietantes que no resuelven nada, dificultando el sueño y por lo tanto agotamiento durante el día.
-Añoranza del pasado.
-Incapacidad transitoria para realizar tareas. Sentirse presionada en el trabajo o en la familia y acorralada porque se es incapaz de superar los límites que se propone.
-Sensación de depender de otras personas, padres, parejas, hijos, jefes y falta de autoestima.
Todos estos síntomas no son depresiones pero uno se siente mal y bloqueado para la vida diaria. Con las flores podemos conseguir una mejor calidad de vida porque nos aportaran confianza, equilibrio, claridad, vitalidad, tranquilidad lo que haga falta en cada caso.
Si no se cuidan estos trastornos, con el tiempo podría surgir una depresión. . O también puede suceder que se cronifiquen, incorporando resentimiento, rabia, frustración, dolores musculares, problemas digestivos…
Es importante recordar que es mejor solucionar los problemas cuando son pequeños y no esperar a que se agranden. Nos ahorraremos sufrimientos y nos sentiremos mucho mejor.
LA DEPRESION
-Una de las causas principales de una depresión es un trauma, conciente o inconciente, que no se ha resuelto. En este caso hay que tratar al paciente, con la esencia específica para el trauma, acompañada con otras, según cada persona en particular. Cuanto mas antigua y profunda sea la depresión el tratamiento será mas largo. Pero en la mayoría de los casos, en las primeras semanas ya se nota mejoría.
-Otro síntoma de depresión es cuando la persona ha llegado a un estado de desesperanza, con la sensación de que nada tiene sentido. Personas estancadas en su destino y que han claudicado.
-I por ultimo, personas que están desesperadas con angustia extrema. Que han llegado al límite de su resistencia, se sienten en un pozo y no ven la salida.
-Nos encontramos también con pacientes que de golpe experimentan una profunda melancolía, sin causa aparente, a menudo en primavera u otoño. Sienten profunda tristeza y pesimismo, se van volviendo introvertidas y no pueden disimular su estado, van como una alma en pena, hasta que este síntoma desaparece. El diagnostico, en principio sugiere que es una depresión, pero posteriormente se ha abierto el razonamiento, concluyendo que en muchos, casos es un estado profundo de reflexión interna y reorganización vital, por eso la persona necesita soledad, para poder hacer su tarea. Tenemos que valorar el diagnostico y ayudar sin interferir, sino acompañando al paciente para que pase el proceso lo mejor posible, respetando su espacio y sin dejar secuelas.
Estos cuatro apartados nos sugieren tratamientos distintos, porque aunque se parecen, no es lo mismo y es necesario distinguirlos bien.
Dos ejemplos distintos de posibles causas que pudieran provocar una depresión son:
-La enfermedad o muerte de un allegado. En caso de muerte cabe decir que es natural el proceso de duelo y que si hay depresión se manifestara posteriormente, si so se ha superado el proceso. I esto no significa, de ninguna manera, que la superación, haga olvidar al ser querido, si no que su recuerdo no nos bloquee y no nos haga daño.
-Otra causa se produce cuando, por diferentes circunstancias, adoptamos un comportamiento basado en complacer a los demás, sin tener en cuenta nuestros principios, necesidades gustos etc. Esta actitud, cuando se alarga mucho tiempo, provoca pensamientos negativos que van desde la frustración callada, a episodios de rabia, intolerancia o sentimientos de culpa además de un abanico de problemas físicos
Con el tratamiento, se abren nuevos horizontes, la persona se desbloquea, se deja ayudar, se reencuentra y va visionando la salida. A partir de aquí ya puede avanzar hasta la total recuperación.
La depresión es una enfermedad grave y complicada. Lo saben muy bien los que han pasado por ella y sobretodo la familia o cuidadores que a menudo no saben como afrontar las dificultades que se presentan. Los acompañantes también pueden ayudarse con las flores, cuando se ven desbordados o se sienten impotentes.
Las flores, en este caso, aportan comprensión, serenidad y coraje.