
Catalán: Pixallits, dent de lleó, camaroja, lletsó d'ase, llumenetes, queixals de vella, lletissó de ruc, lletsó, lletissó, llicsó, xicoira de burro.
Castellano:Diente de león, achicoria amarga, taraxacón
Vasco: Galkidea, aitañi lili.
Gallego: Mexacán, dente de läo.
Portugués: Dente de läo.
Francés: Pissenlit, dient de lion.
Italiano: Taràssaco comune, dente di leone , soffione, tarassaco, castracani, capo de frate, grugno di porco.
Inglés: Dandelion, blowball, milk witch, yelow gowan, cankerwort, priest's crown, swine's snout.
Alemán: Gewöhnlicher Löwenzahn, Löwenzahn, Plaffenröhrlein.
Nombre científico: Taraxacum officinale Weber
Hábitat: Junto a los caminos, baldíos y pastos secos.
Características: Planta perenne perteneciente a las compuestas muy variable de hasta 40 cm de altura. Tallos que soportan las flores sin hojas. Hojas basales en roseta, que varían bastante, desde enteras hasta divididas en lóbulos triangulares y con el pecíolo generalmente alado. Capítulos amarillos de hasta 6 cm. con largas lígulas y brácteas bien marcadas, con las exteriores curvadas hacia atrás.En campos cultivados, borde de los caminos y herbazales. La planta comienza a cultivarse en algunos lugares como verdura. Las rosetas de las variedades cultivadas son mucho más grandes pudiendo alcanzar hasta los 50 cm. de diámetro.
Propiedades medicinales del diente de león
Uso interno
Hepático: Es un buen estimulante de la función hepática y biliar, siendo muy útil en aquellos casos en que se presente hepatitis o cirrosis . Por sus propiedades depurativas y hepatoprotectivas, el diente de león puede utilizarse para depurar la sangre de toxinas y proteger el hígado de una posible degeneración causada por intoxicación alimentaria o intoxicación química . (Decocción de 100 gr. de raíces en litro y medio de agua. Tomar tres tazas al día)
Diurética: Es una de las plantas que más estimula la producción de orina. Hasta el punto que su nombre vulgar en catalán pixallits ( Mear en la cama) hace referencia a este aspecto. De ahí que su uso es muy adecuado en aquellos casos en que resulte interesante eliminar tanto agua - edemas u obesidad- como en aquellos en los que resulta fundamental eliminar toxinas de la sangre - colesterol, ácido úrico, diabetes, urticaria, etc., y favorecer la expulsión de las piedras del riñón ( Infusión de las hojas secas. Tomar 3 tazas al día. La misma infusión también puede realizarse con la mezcla de hojas más raíces.)
Aperitiva: Aparte de sus propiedades diuréticas, el diente de león constituye una planta silvestre comestible con propiedades aperitivas muy destacadas, cuando se toma combinada con otras verduras o plantas silvestres en ensaladas, en cuyo caso mejora mucho la digestión. Los capullos florales, antes de abrir, y preparados en vinagre resultan deliciosos y abren también el apetito. Indicada en casos de inapetencia o trastornos alimentarios como la anorexia.
Anemia: Siendo la especie vegetal que contiene en sus hojas más cantidad de hierro, se comprende como puede ser utilizada para aumentar los niveles de este mineral en el cuerpo, previniendo la aparición de la anemia o ayudando al organismo a recuperarse de esta enfermedad. (Infusión de una cucharada de planta seca por taza de agua. Beber 3 tazas al día. Jugo o tintura con agua en forma de complementos para la anemia)
Estreñimiento: Constituye un laxante suave (5 gr. al día de extracto fluido)
Problemas de visión: Por su contenido en helenina y en vitamina A, estimula la captación de luz, siendo interesante en el tratamiento de la ceguera nocturna . ( Infusión durante 1/4 de hora de un puñado de sumidades floríferas por medio litro de agua. Tomar un par de tazas al día. )
Uso externo
Piel: aplicada en forma de emplastro, realizado con las hojas frescas machacadas, ayuda a cicatrizar las afecciones de la piel como heridas o llagas y es muy adecuado para el tratamiento de cardenales o moretones.
Varices y hemorroides: También su riqueza en taninos la convierte en una buena amiga, con propiedades calmantes y relajantes de problemas circulatorios periféricos ( Baños locales con la decocción de toda la planta )
Las hojas y raíces de esta planta poseen varias propiedades que la convierten en una de gran utilidad terapéutica. Las hojas actúan como un diurético aumentando el flujo de orina. Muchos diuréticos tienen la desventaja de que hacen disminuir los niveles de potasio en la sangre. Sin embargo, el diente de león contiene altos niveles de potasio por lo que no tiene este efecto.
Las raíces contienen dos sustancias llamadas inulina y levulina que ayudan a balancear el nivel de azúcar en la sangre. También contienen otras sustancias que estimulan la digestión, el flujo de bilis del hígado y la vesícula biliar y la producción de ácido hidroclórico en el estómago. Todo esto convierte al diente de león en una gran ayuda para los procesos digestivos y para desintoxicar el colon y el hígado.
Otro uso del diente de león es en la remoción de verrugas. Las raíces, el tallo y las hojas secretan una sustancia blancuzca que lentamente va disolviendo las verrugas al ser aplicada una o varias veces al dia sobre estas.
Las hojas de diente de león son ricas en vitamina A, C, K, B2 (riboflavina) y calcio.
El diente de León puede ingerirse directamente o prepararse en forma de te. el te puede prepararse tanto de las hojas como de las raíces. Sin embargo para propósitoso diuréticos son preferibles las hojas.
También se consiguen extractos de diente de león en forma de cápsulas y líquido.
Precauciones
Las personas que padecen de las siguientes condiciones deben usar diente de león sólo en pequeñas cantidades: diarrea, úlceras estomacales, hiperacidez estomacal, colitis ulcerativa, colon irritable. Las personas que padecen de piedras en la vesícula biliar deben abstenerse de ingerirla ya que al promover el flujo de bilis el diente de león pude agravar la condición. Igualmente las personas que padecen de psoriasis no deben usar esta planta ya que la inulina presente principalmente en la raíz puede afectar negativamente.
Propiedades alimentarias del diente de león
El diente de león es la verdura más rica en vitamina A, en forma de betacarotenos. La vitamina A constituye uno de los mejores antioxidantes, capaz de neutralizar los radicales libres que son causantes de numerosas enfermedades degenerativas. Se ha comprobado que la vitamina A es necesaria para el buen estado de la vista, previniendo la aparición de enfermedades como la ceguera nocturna, las cataratas o el glaucoma. No menos importante resulta esta vitamina para la conservación de la piel, previniendo la aparición de numerosas anomalías como eccema, acné, psoriasis, piel seca, herpes, cortes, heridas, quemaduras, etc.
Una verdura rica en vitamina C y ácido fólico
El diente de león contiene cantidades abundantes de vitamina C y ácido fólico. La vitamina C, constituye junto con la vitamina A, otro de los mejores antioxidantes y el ácido fólico, entre otras propiedades, ayuda a proteger el feto contra las malformaciones.
Un alimento muy rico en minerales
Destaca especialmente su contenido en potasio que contrarresta el sodio y contribuye a sus propiedades diuréticas. Igualmente interesante para la circulación sanguínea y el control de la hipertensión resultan sus proporciones elevadas de magnesio y especialmente su elevada proporción de calcio. Se ha comprobado en pacientes con problemas de hipertensión que tenían bajos niveles de magnesio.
Destaca especialmente su contenido en calcio. Este mineral, además de su reconocido valor para el desarrollo de los huesos y la prevención de la osteoporosis, tiene gran importancia en la prevención de enfermedades circulatorias como la formación de trombos en las arterias o la hipertensión. El diente de león es después de las espinacas ( 210 mg por cada 100g de peso fresco) la verdura que contiene más calcio ( 187 mg por cada 100g de peso fresco). Aunque hay que precisar que no todo este calcio se absorbe bien pues, tanto las espinacas como el diente de león, son muy ricos en oxalatos que inhiben parte de la absorción de este minera. Aún así se pueden considerar como buenas fuentes de calcio.
El diente de león, junto con el calcio, contiene bastante fósforo, por lo que comer esta verdura nos ayudara a mantener nuestros dientes, huesos y pelo en mejores condiciones.
Esta verdura es , además, una buena fuente de cobre. Este mineral interviene también en la formación de los huesos y en el buen estado de los nervios y de las defensas. Junto con el hierro tiene un papel fundamental en el mantenimiento de los glóbulos rojos y la buena salud de nuestras arterias.
El alimento vegetal más rico en hierro
El diente de león es la fuente vegetal más importante de hierro y una fuente bastante importante de cobre. El hierro en los alimentos resulta útil para prevenir la anemia.
Un alimento muy ligero y diurético
El diente de león es además unos de los principales alimentos diuréticos, resulta ideal para las personas que quieran realizar dieta para adelgazar o aquellas personas que presenten problemas de obesidad, además de ser muy conveniente para las que tengan problemas de retención de líquidos. Resulta muy conveniente mezclar esta planta con un conjunto de plantas con propiedades depurativas similares, como el apio, la cebolla o la zanahoria u otros alimentos naturales. También se pueden cocer todas ellas en forma de caldo, que contiene muchas vitaminas y de gran valor depurativo.
¿Como consumir el diente de león?
Además de sus flores y hojas secas, tomadas mediante tisanas. Siendo bastante rico en vitamina C y ácido fólico, dos vitaminas hidrosolubles y muy susceptibles al calor, conviene consumir el diente de león como una verdura fresca más en ensaladas. De esta manera conservamos todas sus vitaminas, todas las propiedades vistas anteriormente. Además suministra a las ensaladas un toque de sabor amargo muy interesante, tanto más si la mezclamos con otras hierbas silvestres comestibles, como el berro, o el mastuerzo, por ejemplo.
En las herboristerías y tiendas de dietética podemos adquirir zumos de esta planta que resultan ideales para realizar curas de primavera.
Algunas recetas útiles
diente de león. A la hora de utilizar esta planta para evitar algunas dolencias comunes, podemos emplear el diente de león, bien en infusión o bien por decocción. Por ejemplo, para calmar la inflamación y hacer que el cuerpo sea más resistente a las alergias, realizaremos una decocción mezclando una porción de raíz de diente de león, otra de raíz de malvavisco y media de regaliz.
Si lo que queremos es metabolizar las grasas, mejorar la eliminación de residuos y luchar contra la celulitis, podemos tomar hojas de diente de león y hojas de ortiga en infusión.
La decocción de la raíz de diente de león es útil para la limpieza del hígado, el fortalecimiento de los nervios, la mejora del estado de ánimo, la descongestión de fosas nasales y pulmones, prevenir gases y calmar el dolor de estómago.
Creencias de un tiempo pasado
Un libro del siglo XVI rezaba: "los magos dicen que sí una persona se frota a si misma con un diente de león será bienvenido en todas partes y obtendrá lo que desee". La astrología y la alquimia se mezclan con la fantasía y con los hechos reales cuando hablamos de esta misteriosa flor.
Existe una doctrina antigua que habla acerca de las plantas como auténticos instrumentos de curación basándose en su apariencia. Cuando se aplica esta creencia a una planta como el diente de león, debemos tener en cuenta que estamos frente a un “superviviente”: llega a niveles muy profundos de la tierra siendo inmune al fuego y a las madrigueras de los animales.
El color amarillo brillante de la flor corresponde al hígado, y por lo tanto, explica su uso en el tratamiento de los cálculos biliares y la ictericia. Al igual que el hígado, un órgano que ha sufrido ataques a causa de las sustancias químicas de nuestro medio ambiente, el diente de león continúa adaptándose y ayuda a su vez al organismo humano a adaptarse.
Práctica de la medicina ayurvédica
“Ayurveda” se traduce como 'ciencia de la vida' y se trata de un sistema tradicional hindú de curación. En la práctica de estas enseñanzas, el diente de león se usa para detener la energía en el hígado y la vesícula biliar, a la vez que contribuye a reducir los malestares de la bilis.
Según los adeptos de la ciencia de la vida, el diente de león también es beneficioso con los problemas de pecho, tumores, quistes e inflamación de las glándulas linfáticas, etc. En concreto, la hoja de esta planta se usa sobre todo para los estados agudos y la raíz para los crónicos, como forúnculos, carbunclos, gota y cáncer.
Se considera astringente, fortificante para todo el cuerpo, así como un tónico refrescante y benéfico para el tratamiento de infecciones.
Las infusiones con hojas de diente de león incrementan la movilidad de nuestras articulaciones y reduciremos la rigidez, a la vez que el colesterol y el ácido úrico.
También se ha usado mucho tiempo en el tratamiento contra el cáncer, dado su alto contenido en clorofila y antioxidantes como el betacaroteno y los flavonoides.
En cuento al beneficio emocional que nos puede llegar a reportar esta planta, señalar que contribuye a calmar la ira, la depresión, los celos, la hipersensibilidad y el resentimiento.
Ensayos clínicos y descubrimientos científicos
Los estudios con un nuevo medicamento pueden llegar a suponer costes solamente accesibles a las grandes compañías farmacéuticas. Es comprensible el hecho de que no haya muchos estudios sobre el valor medicinal de una hierba que crece en ambientes tan libres y silvestres y que, casi siempre, se puede conseguir sin dificultades. No obstante, sí existe alguna investigación sobre sus efectos positivos y sus usos.
El escritor y botánico Christopher Hobbs, relata que durante un estudio realizado en Italia en 1938, a 12 personas que padecían síntomas de una disfunción en el hígado, se les inyectó 5 milímetros de extracto de diente de león durante 20 días. De estas 12 personas, 11 tuvieron una bajada significativa del nivel de colesterol y todas ellas se sintieron mejor.
K. Faber, autor de una obra de referencia sobre esta planta, afirmó que las pruebas clínicas realizadas en China a mediados del siglo XIX, demostraron que era efectivo contra la bronquitis, la neumonía, las anginas y otros problemas respiratorios. Hay un estudio de 1974 realizado por Elizabeth Racz-Kotilla, Gabriel Racz y A. Solomon en el que se suministró a ratas y a ratones 50 mililitros de infusión de diente de león durante todo un mes. Los animales perdieron el 30% de su peso original debido a la función diurética, al suave efecto laxante y al fortalecimiento de la función del hígado.
Por último, señalar que de acuerdo con un estudio de 1979 llevado a cabo por K.K. Kotobuki Seiyaku, cuando los polisacáridos y los extractos acuosos del diente de león se administran a los animales, éstos desarrollan una actividad antitumoral