
Danzarina del silencio,
acunas indefensos pájaros muertos
en el hueco de tus senos.
Reposadora de nostalgias,
acaricias palomas rosas
abiertas de tu boca.
Dame tus dedos trenzadores
de estrellados macramés
para mi corazón de sueños
y partiré hacia ti ahora,
por el sendero de luna llena
que deja tu cuerpo de sombra
sobre el mar y la arena.
31-III- '80/1990.
Del Cuaderno de Selene.