Marismas

Marismas de Sant Pere Pescador (Invención)


 
 

Contra el espejo limoso
Mil veces roto y recompuesto
Se suicidaban los pájaros
Embriagados por el bronco
Zumbido de las libélulas

Las cenagosas aguas
Palpitaban en su respirar
Profundo y orgánico
Macerando misterios
Y rompiendo cronologías

Y el pulso de la tarde
Acrisolaba remansos de lava
Agitándose tras los cañaverales
Y las hierbas catadoras de brisas
Asentían al unísono complacidas

Casi aflorando a la superficie
Mal sepultadas por la tierra grasa
Algunas calaveras merendaban
Fabulando pendientes venganzas
Y soñando revoluciones imposibles

Vivos como dos jóvenes dioses
Casi desnudos corríamos
Sobre la tierra henchida
Sembrando el magno poder
De nuestros cuerpos soleados

Bajo el cielo incandescente
La tarde se hundía despacio
En tanto nuestros movimientos
Trenzaban mágicas danzas
Que aprisionaban el aire imantado

Al alejarnos ahítos de juego
Las primeras sombras tímidas
Ocuparon nuestros espacios
Restañando las dulces heridas
Que le habíamos causado al paisaje

Pero ya la noche nos esperaba
Con sus promesas hipnotizantes
La noche que nunca paga
Lo que debe es su talante
Ni cumple promesa alguna
Su versátil signo la luna.



19-VII-'80.

Rafel Roig