
Ayer soñaba
En las tierras de los afiebrados valles
Una colina con voces que aconsejaban
Un manantial de sueños de algodón
Sueños culpables
Enjambres de gatos opalinos
En el descampado de la noche
Estuve soñando ortigas y cardos
Piedras lúgubres colgadas del cielo
Un sultán sordo a los pies de los toros sacros
Y pasaron todas las esmeraldas a decirme sus nombres…