A tono con un mismo ritmo

empujando las olas desde mis caderas


 
 

Como puedes ver
mis intenciones no paran,
y, para empezar,
trato de hacerte viajar hacia el amor explícito
con unas palabras.

ya lo hemos hablado
y, gracias a la magia, te sigo acariciando
aun con los ojos cerrados.

la naturaleza tiene mitad de la culpa
y tú, la que falta
por ser tan bella.

no, mi líbido no sabe de fronteras
y se mantiene allí donde yaces,
empujando las olas desde mis caderas.

si lo deseas, no pararé, no
y solo me detendré
en el caso que me digas: !no, no más, espera!

pero, me lo estoy pensando
y quizás veas, que aquellas ganas
no se detengan.

Debido a la querencia
de la interior caricia de los órganos
antes de que de nuevo mueras,
en medio del menú diverso
y del placentero orgasmo
que te garantizo de veras.


Así estan las cosas de inmersas
en un océano de oportunidades
donde toda inventiva
en real se refleja

suceda donde suceda
a muchas atmósferas de profundidad
que tú escogerás de entre esos mares

porque siento la suerte de cara
y lo sabes...
...para ofrecerte de las dádivas más placenteras

y para que dure mucho más esta cita
que pedirás multiplicada,
con la mano detengo el andar de la noche
y la hago más lenta y ralentizada

para susurrarte al oído:
"esta es nuestra oportunidad para llegar a más
y que te prometo doblar, a ojos vista

por ello, no te derroches hoy,
déjame conocerte despacio
al ritmo de una noche
que no corre ni se detiene

donde te pide este admirador amante
de todas tus curvas
que seas acompasada, dulce, consecuente
...y no tengas prisas"

Domingo Sánchez