Este gitano sin alma...

se aferra al brazo y cuerdas de mi guitarra,


 
 

Busco un espacio en blanco para dibujarte,
para escribirte ahora que no puedo tocarte,
ahora que sólo queda la noche callada...
lejana del tiempo de esta vida pasada,
la misma que ha languidecido y que muere
en el sillón de la sala... la misma que llorando
se aferra al brazo y cuerdas de mi guitarra,
y me pide que suene un poco, para que cante
el adagio de este gitano sin alma...

Raúl Barceló



Comentarios del texto:

Tan nostálgica la paradoja de no habitarte el alma... Me llevaste a navegar a un mar de ausencia...
Me encanta tu decir, y ya lo he dicho, verdad?
Te mando abrazos y besos.
Iliana Sánchez


"...Busco un espacio en blanco para dibujarte, para escribirte ahora que no puedo tocarte, ahora que sólo queda la noche callada..." En medio de ese instante de silencios, entre el vacío y el abismo que deja la nostalgia...Se refugiará el alma y regresará a ti en sueños, para no quedar jamás a la deriva.
Guadalupe Sánchez Linares


Cuánto pesan tus palabras nacidas de un alma plena, intensa, y de una mente con pensamientos reflexivos... qué importante es lograr la armonía y equilibrio entre la razón y el sentimiento. Comienzas diciendo "Busco"... Estupendo!!... Manifiesta la inconformidad con el "hasta aquí llegue" ...hay crecimiento y sabes? Te tengo una buena noticia: El que busca siempre encuentra!!! Besos.
Estrella De angelis Lima


que maravillosa expresión sin duda palabras que cobijan el alma que hemos puesto a bajo cero, gracias por la calidez de todas tus poesias y palabras sueltas y tejidas que inhundan los vacios que dejan las despedidas, los falsos amores y las horas perdidas, admiro mucho todo lo que encierras en tu mirada eres un maestro!
Mónica Garza


Tu sin alma... si nos iluminas con ella... desde tan lejos puedo observar tu bella luz refulgiendo abrigándonos a todos...

A veces es mejor que mueran y desaparezcan para que no nos torturen esos recuerdos que nos abrazan hasta hacernos llorar... cuando ya no están y ni siquiera se han ido para habitar siempre a nuestro lado acompañándonos... en cada noche... en cada instante... duele que ya no estén... no hay peor dolor que la ausencia que la muerte trae... ya no habrá más porque no hay cuerpo que contenga a ese ser... y terminarás como lo he hecho sentada en esa misma mesa que compartía sin poder dejar de llorar porque las lágrimas caen solas en desgarradora cascada... ya no habrá más música gótica compartida en mi caso... ni cds grabados por esa persona con los temas que amaba... ni bosquejos ni me dirá que escuchaba mi voz cuando leía mis poemas que a Él tanto le gustaban... no habrá más mates en el parque Lezama... no habrá más pero puedo sentir su presencia que me abraza y no se ha ido... no me deja aunque no tenga ya cuerpo... Él sigue estando conmigo... aunque haya dado su vida para salvar la vida de una amiga que sino hubiera muerto en su lugar... Trajiste dolor que se profundiza cada día ante su falta... y no puedo dejar de llorar...
Elisabeth Wolftochter


Quizás la imaginación es más fuerte que la pura realidad y por ello creamos sentimientos apasionados aferrados a aquello volatil que se pasea misterioso mas allá de nuestro alcance. Que atractiva la ausencia, seductora, traidora. Creo que, en el fondo, todos queremos ser amados en la desnudez de todo aquello que nos rodea o nos da nombre, o nos ilumina frente al ojo ajeno.
Cara a cara, nisiquiera cuerpo, tu esencia, la mia, nada más. Demasiado barullo ensordece y uno acaba perdiendo el alma.
Eva T.font

Raúl Barceló Carreola