
Hoy es un día en el que desperté sin algunos pedazos del alma... No sé bien dónde los he extraviado, pero es probable que se hayan ido buscando las horas en las que abrazaba tu cintura, hace unas madrugadas, con vino, humo y tu sabor de manzanas en los dedos y en tu boca... Duele tu silencio, rompe la columna de mi esencia, doblega la luz del día, y no recibo respuesta...