Alguien quiebra el aire..."

Alguien quiebra el aire en un adiós.


 
 

Volaron palabras de ambas bocas hasta posarse primero en la silla, luego en la mesa, luego en la esquina de la cama… pero ninguna sobre la piel, ni la humedad, ni el corazón… Quedaron frases colgando en la ventana que pretendían huir de aquél salón a media luz, pero fueron consumidas poco a poco por un silencio que viajaba como daga mortal hasta la frontera del hastío y el corredor.

Las miradas clavadas en el suelo,
las manos clavadas en los brazos,
el alma clavada en el sillón...

- Ya no soy eso que buscas, hace mucho que no me parezco a nada compartido - dijo uno…

La puerta habló su discurso pausado y contundente, claro y firme, sin titubeos, ni vejaciones. No admitió ni réplica, ni llanto, ni mordaza alguna, ni recuerdos, ni canciones, ni cartas no entregadas... simplemente se cerró...

Alguien baja por las escaleras…
Alguien muere con las horas…
Alguien quiebra el aire en un adiós.

Raúl Barceló Carreola.