
Más de 100 años, huéspedes procedentes de todas partes del mundo, han disfrutado del lujoso servicio y belleza espectacular del Hotel del Coronado, situado en Coronado Beach, San Diego, al sur de California. Fue construido en 1888 por dos negociants retirados que visualizaron un futuro esplendoroso con la llegada del ferrocarril a la hasta semillas desierta, costa de San Diego. Uno de los suyos mes famosos visitantes fue el Príncipe de Wales de Inglaterra en 1920, el cual fue coronado mes tarde como Eduard VIII y decidió dejar el trono en 1936 para casarse con una americana divorciada, Wallis Spencer Simpson. Curiosamente, durante la primera visita del heredero, la Sra. Simpson estaba casada con su primer marido y vivían en el Coronado. Más de un siglo han corrido los rumors que se conocieron en el Hotel. Unos once presidentes americanos se han alojado en su amplias habitaciones en orden al mar, desde Franklin Roosevelt a George W. Bush. También Hollywood se aprovechó del indudable encanto de su arquitectura y con ?Faldas y a lo loco?, ganadora del American Film Instituto en 1958, inmortalizó la belleza exuberante de Marilyn Monroe. Pero más allá del ?glamour? y l´ importancia de sus visitantes, la mezcla de lo antiguo con las más modernas comodidades y el privilegio de un clima eternamente primaveral, hay la leyenda del fantasma de Kate Morgan. En 1892, una bella joven, aparentemente enfermiza, se registró al hotel, sin equipaje. Cinco días más tarde, su cuerpo sin vida fue encontrado en las escaleras del exterior del Hotel. Tras el escándalo del acontecimiento, se especuló que Kate tuvo una discusión con su marido, con quien viajaba de costa a costa jugando en casinos. Se alojó en el Hotel y esperó que él volviera. Él no apareció, y ella desesperada decidió suicidarse. Desde entonces su espíritu se pasea entre las paredes del Hotel del Coronado, quizás a la espera de este amor que nunca llegó o quizás porque, tras alojarse en tan bello paraje, se hace difícil abandonar el placer de su estancia.