
El Machu Picchu era una ciudad moderna de gran belleza, cerca del cielo. ¿Qué altitud tendría? Su santuario Inca llegó a ser un Imperio de 5.000 Km. Personas inteligentes, laboriosas y de férrea voluntad moraron allí, la diseñaron con orden asimétrico, rayando casi en lo perfecto, escaleras y terrazas separaban, con piedras de granito, los bancales para siembras, siempre hacia arriba, donde el pájaro de oro que canta en el Paraíso les transmitía lo que debían hacer, fábulas, misterio o sabiduría. Ellos adoraban al trueno que les avisaba de tormenta y granizo, al viento que los alejaba, pero sobretodo adoraban la roca, ya que tenían el poder de convertir las piedras en barro.
Sabida es su adoración al sol, a la luna, a las estrellas, al cosmos entero.
Este santuario que data del siglo XV alberga huellas de la cultura chavín, de ocho siglos antes de Cristo, tenían correos que viajaban y gran riqueza en tejidos, y seguro que también eran buenos comerciantes. De cultura mochico y nazca, crearon magníficas obras de ingeniería hidráulica; deberíamos aprender de ellos. Disponían también de grandes artesanos que pulieron moles de piedra que transportaban sobre rodillos para su construcción. ¿Cómo pudo desaparecer una civilización tan avanzada que aprendía de las idas y venidas de un pájaro, de la naturaleza misma, del viento y mil cosas que no veían pero presentían. ¿Qué pudo pasar?
Cuando les invadieron, las vírgenes del sol y supongo que todos los que pudieron, se escondieron en el templo hasta que murieron, y a pesar de tener paredes de un metro de espesor, no sé cuánto tiempo resistieron. Una vez más, el poder de las armas causó una destrucción y muerte. ¿Cuándo aprenderemos nosotros?
“En un lugar lejano en el firmamento, entre las estrellas, debo encontrar un hermano que coja mis manos y, entre ellas, lo haga más cercano”.
Núria Font
Cual libro abierto, ellos aprendieron del pájaro de oro del Paraíso y construyeron uno. ¿Lo encontraremos nosotros?