Burano es una isla que se encuentra en la Laguna de Venecia. La isla no tiene muchos atractivos turísticos aparte de su Museo del Encaje y sus coloridas construcciones. No obstante, Burano tiene un ambiente muy distinto a aquel que se percibe en Murano o en el centro histórico de Venecia. En Burano, las construcciones están pintadas en colores muy llamativos, dando así al lugar una apariencia increíble y que seguramente recordarás al volver a casa.
Se dice que las casas fueron pintadas con esos colores para que los pescadores puedieran reconocer sus hogares desde donde hacían su labor, en las aguas lejos de la Isla. Esta idea es romántica y muy agradable, pero muy probablemente no sea totalmente cierta. Aún a pesar de eso, los colores y la peculiaridad de Burano hacen de este lugar un paraíso para cualquier fotógrafo.
Los habitantes de Burano tradicionalmente se dedican a la pesca y a la elaboración de encaje. En la Isla de Burano es posible adquirir hermosas piezas de encaje hechas a mano con la mejor calidad, y es por eso que resulta prácticamente imposible visitar la isla y no comprar algún recuerdo.
Todos aquellos interesados en comprar encaje en Burano, deben saber que asi como es posible encontrar piezas de la mejor calidad y hechas a mano, también hay mucho encaje de contrabando hecho en China y otras partes de Asia a granel. Una buena forma de guiarte para reconocer una pieza original, hecha a mano, es ver el precio. Mientras más cara sea la pieza en venta, más probable que sea hecha a mano en Burano.
La producción de encaje en Burano va en decadencia pues muchas jovencitas de la isla ya no encuentran atractivo alguno en esa actividad y prefieren dedicarse a otras cosas. No obstante, aún es posible encontrarse con mujeres tejiendo encaje a mano afuera de sus viviendas en Burano.
Burano no tiene muchas atracciones turísticas, pero la isla en sí misma es un lugar muy atractivo. Uno de los lugares más famosos de Burano es la Iglesia de San Martino que tiene un impresionante campanario inclinado.