
Los yanomami son una etnia indígena americana caracterizada por su solidaridad y respeto hacia la naturaleza, la misma está dividida en cuatro grandes grupos: sanumá, yanomam, tomate y yanam.
Hablan lenguas diferentes pero se entienden entre ellos. Se denominan también la nación yanomami.
El nombre correcto de este grupo indígena es el de yanomamo. La razón por la que en muchos idiomas se conocen como yanomami o yanomamis se debe a que fueron los misioneros salesianos de origen italiano los que se encargaron de las misiones católicas en la región de los yanomamos y en italiano el plural de yanomamo es yanomami. Corrobora este nombre el hecho de que el padre Cocco, misionero italiano que pasó muchos años viviendo entre los yanomamos, los señalaba con este nombre y no con el plural en italiano.
Los yanomami presentan una especial importancia etnográfica por el hecho de ser un pueblo indígena que ha logrado vivir en armonía con su ambiente, que respetan la naturaleza, que no producen basura, que no contaminan y que son autosuficientes.
Forman parte de los últimos reductos humanos que continúan viviendo según los dictados de los pueblos prealfabetizados. Actualmente se encuentran seriamente amenazados por la globalización y la transculturación. Esto es debido a los fenómenos clásicos de la invasión colonial: conversión religiosa, asimilación de roles inferiores respecto a una cultura superior y despoblación por las enfermedades que los colonizadores llevaron consigo. Al no poder combatir con eficacia ninguno de estos factores, su estilo de vida tradicional puede verse irremediablemente afectado en menos de una década si no se toman las medidas necesarias.
Alrededor de 20.000 individuos que integran los yanomami viven desperdigados por la selva tropical, en aldeas separadas por muchos kilómetros de tierra deshabitada. Alrededor del 70 por ciento de esta población ocupa el sur de Venezuela, mientras el resto se distribuye por zonas adyacentes a Brasil, en concreto en una zona que comprende parte del estado de Roraima y del Amazonas.
Cuando se reúnen alrededor de la hoguera que está en el centro del shabono, comen, conversan, fabrican su utillaje, explican sus historias, mitos, leyendas y enseñan a los niños sus tradiciones.
Los yanomamis se desplazan continuamente,son nómadas. Estos desplazamientos están motivados por el corto periodo de la productividad de sus cultivos. Cultivan en sus huertos la mayoría de alimentos: plátano, ñame, batata y malanga. Un cultivo dura dos o tres años. Cuando la tierra se agota, el poblado crea una nueva plantación en otro lugar. También recolectan productos silvestres y comen ranas.
Practican la caza todo el año, individualmente o en grupos, y utilizan el arco y la flecha. La pesca se practica con menos frecuencia y para pescar utilizan la flecha y el timbó, que es una especie de planta que zarandean en el agua para atontar a los peces.