
El camino hacía Agra partiendo desde Pushkar por la ruta de Jodhpur. Este recorrido se hizo en taxi contratado previamente. Siempre hay que pactar el precio previamente a montarse en cualquier tipo de transporte, en este caso concreto no se puede indicar el precio exacto porque formaba parte de un pack contratado en Delhy. Para dirigirte a Agra desde Pushkar no puedes hacerlo directamente en tren, no hay estación de trenes en Pushkar. Aunque tienes la alternativa de coger un taxi hasta Ajmer y desde ahí hasta Agra. Hicimos una parada técnica justo en la ruta de Jodhpur para tomar el breakfast: Massala (mezcla de especias aromáticas)Chapati (pan presentado a modo de tortita de harina de trigo). Allí una bonita ardilla poso para mis fotos, son bastante comunes en la India i entrañables no suelen asustarse con la cercanía, después también podría comprobarlo en los alrededores del Taj Mahal en Agra. En esta ocasión, el conductor es excelente, su nombre Tinku y el viaje duro menos del tiempo previsto.
Regla de oro
Evita en lo posible preguntar o pedir ayuda, aquí donde tu pretendas ir, que quieres hacer o a donde vas poco importa, intentarán por todos los medios llevarte a donde ellos quieran por supuesto por el tema de las comisiones, es su medio de vida no reprochable aunque cada uno se queja cuando le toca. Os dirán que no hay plazas en el hotel por el que habéis preguntado, que el taxi no puede aparcar por la zona, no os dejéis convencer insistir y comprobar por vosotros mismos la certeza de lo dicho que en nuestro caso no fue real.
Alojamiento
No se como definirlo porque si la habitación de Calcuta sería espartana esta era quijotesa total. En la planta baja una cama para cuatro que ocupa bien toda la habitación, vamos que de la puerta íbamos directas a la cama, no recuerdo exactamente el precio, pero nos salió muy económica teniendo en cuenta que tuvimos diversión gratuita toda la noche porque nuestra convidada rata Tuy tuvo bastante entretenidas a mis niñas a las cuales les hice unas fotos en pleno trance por la emoción, Violeta parece estar poseída, jajajajaja…
Victoria
Al fin tuvimos los billetes de tren en nuestras manos un apuesto galán que recibimos con aplausos nos los acerco al “hotel”, bueno digamos que el aplauso llego en la segunda ocasión que apareció este elegante hombre porque la primera entrada nuestro gozo cayó literalmente en un pozo cuando comprobamos que nos se correspondían los billetes a nuestros nombres, pero aquí a la segunda fue la vencida y esta vez si los billetes tenían impresos nuestros nombres.
La cena
¡Jolín! Por fin algo que gustó a mi paladar unos noodles vegetables, bastante parecido a los espaguetis de los chinos, también probamos una especie de tortita con pan bimbo y huevo con “espaici” opcional. Tomamos nuestra cena sentadas en el suelo de una callejuela donde una niña nos observa desde la verja que se encontraba frente a nosotras, a nuestro lado derecho dos individuos que ofrecen Maria a Montse, los monos paseando de un lado a otro de la calle inquietando a Violeta y Montse que no pueden permanecer sentadas por miedo a que los monos se abalancen sobre la comida en vistas de la anécdota del día anterior con los plátanos. ¡Que rica cena! Y ¡que ricas niñas! Que posaron como auténticas profesionales para nuestras fotos donde una de las niñas era la que indicaba al resto la pose para cada una de las fotos, a cada clic de la cámara corrían a ver como había quedado esa foto para seguidamente colocarse para la siguiente, fueron unos momentos muy divertidos.
Animales de compañía por excelencia
Los monos sin lugar a dudas, porque vacas haberlas las hay por doquier, pero monos ni te cuento además de que son más largos que todo. En una de las estrechas calles de Agra pude disfrutar de los San Fermines al estilo Indio. No hubieron daños lamentables gracias a los buenos reflejos que por otro lado nos fallaron con los monos en dos ocasiones, la primera en Puiskar donde perpetraron el primer robo de bolsa de plátanos y el segundo sería en Varanasi donde quitaron la bolsa de las manos de Violeta.
Acércate hasta Agra para contemplar la luz y la belleza sublime del TajMahal fruto del amor que el emperador mongol Sha Jahan procesaba por su fallecida esposa hace cuatro siglos. En las guías aconseja su visita al amanecer por el manto de bruma que emana del río Yamuna que el sol se encargará de desvelar. El Taj Mahal conocido como una de las siete maravillas del mundo inserto en un tremendo complejo, cuatro edificios que puntean en cada uno de sus vértices, amplios espacios de jardines ornamentales inspirados en jardines persas. Conocíamos de antemano que la entrada al Taj Mahal era algo cara, en información documento Internet decía que sobre unos 14 €, si no me he equivocado en mis anotaciones, la entrada costo 500 rupias (Rs) que en función de cómo este el cambio de euros a rupias puede oscilar un poco, para que os hagáis una idea podéis hacer un cálculo aproximado (69 = 1€). No pierdas de vista cuando estés tranquilamente sentada sobre el suelo de mármol del Taj Mahal que en un momento puedes pasar a ser tu la atracción turística sentir que todas las miradas, a Dios gracias con alternancia, pueden recaer en ti, que algún móvil con disimulo te está haciendo una foto, los más atrevidos te piden si pueden hacertela. Las miradas son de todo tipo curiosas, atrevidas, descaradas, penetrantes, inquisidoras… algunas pueden llegar a incomodarte, esto no se dio con exclusividad en este maravilloso lugar de visita turística, puede extrapolarse a distintos momentos vividos.
Estación de Agra
Nuestro primer contacto con una estación de trenes en la India, inicialmente comprobamos los billetes que parecen estar correctos y sin cambios horarios. Llegamos a la estación dos horas de antelación pues el desconocimiento inquieta. Viendo una estación de tren puedes hacerte una vaga idea de lo que en la India se cuece, sin embargo, dejaré esta descripción para otro momento. Aquí, en esta estación en concreto remarcar la cantidad espeluznante de ratas que se concentran en las vías del tren donde hay cantidades de materia orgánica arrogada, pero no creáis que en algún momento se intimidan con la presencia de los transeúntes, no, en absoluto, pasean libremente por los andenes en busca de comida e incluso pueden acercarse aquellos que están comiendo. Desde el anden donde nos encontramos se divisa otro anden frontal cuyas paredes están repletas de pajarracos que emiten unos sonidos bastante desagradables, suerte que en ningún momento ocurrió hecho alguno que provocara el volar de todos ellos porque aquella escena entre pájaros y ratas se podría haber convertido en una película de terror.
Al final anunciaron la llegada del tren con una hora de retraso. Deciros también una vez más que cuidado con ir preguntando y a quien porque puedes volverte un poco majara e ir de un lugar para otro mareando la perdiz, así después de preguntar repetidas ocasiones para tener controlado donde pararía nuestro vagón, al final, en el último momento nos toco correr con las mochilas a cuesta hasta el extremo opuesto de donde estábamos el tren era tan largo que los minutos de parada en la estación nos fueron justos, casi nos quedamos en tierra. Después el viaje no fue malo, la verdad, o sería el cansancio y el estrés pasado en la estación que nos permitió descansar. Otro consejo para los mochileros es aprovechar la noche para viajar en tren, una noche menos de hotel que pagar.