Varanasi

sumergirse en sus aguas turbias .....


 
 

¡Caramba! acabo de parar atención en la fecha que consta en el diario de viaje, martes 13, “13 y martes ni te cases ni te embarques”, aunque no fue exactamente un viaje por mar, sino un paseo en canoa por el Ganges donde el amanecer me dio los buenos días, donde pude observar a cierta distancia la gran actividad que tiene lugar a orillas del Ganges, en concreto en los diferentes Ghats.

El espectáculo se deviene desde tempranas horas de la mañana a cargo de peregrinos que vienen de todos los rincones del país para sumergirse en sus aguas turbias e insalubres con el objetivo de liberarse de sus pecados. Así uno puede ser testigo presencial de abluciones (inmersión completa por tres veces consecutivas), baños, lavaderos y tendederos comunitarios en que sorprende el orden y la pulcritud en el cuidado de las ropas, el cepillado de sus dientes, el enjabonado de sus cuerpos en que parte alguna de la piel puede ya observarse por estar completamente cubierta de jabón para después retirar ese jabón bajo esas aguas cuyo índice de materia fecal es alarmante, me pareció algo sorprendente.

Dos son los Ghats donde tienen lugar las cremaciones de los difuntos. El crematorio eléctrico es la opción de aquellos con menos posibilidades económicas. Las buenas maderas proporcionaran el fuego purificador de los cuerpos de los difuntos de familias adineradas. Harischandra Ghat y Manikarnika Ghat es el nombre de los Ghats crematorios. Entre ambos Ghats crematorios se encuentra el Ghat más famoso y el más céntrico Desaswamedh Ghat aquí al atardecer –noche puedes disfrutar de la puja a cargo de sacerdotes brahamanes, pertenecientes a la casta superior, las ofrendas y los deberes religiosos se devienen el ambiente no se respira solemne, sino festivo, colorido donde el color naranja adquiere el protagonismo, todo un espectáculo que concentra a gran cantidad de personas, así, el día transcurre en el Ganges.

¿Quiénes son considerados puros?
Las vacas y los niños tienen el privilegio asignado que les viene dado por su condición de puros, entonces no requieren ser quemados previamente sino que pueden ser arrogados directamente en el Ganges, en el caso de las vacas. Los niños son transportados en canoa hacia el interior donde se supone que en dos o tres días su alma emigrará a otro cuerpo.

Paseando por las escaleras que bajan al río, los Ghats.
Podemos observar de una forma más directa y cercana todos los acontecimientos descritos con anterioridad. De hecho para poder apreciarlos con detalle es imprescindible hacer este paseo caminando hasta llegar al Ghat crematorio de Manikarnika donde puedes observar el tiempo que desees las impresionantes escenas que giran en torno a la muerte, si acudes sin prisas podrás ser partícipe de todo el proceso que va desde la llegada del cadáver a orillas del Ganges.

El cadáver es transportado en una camilla hecha con tableros de madera donde el difunto ha sido colocado previamente momificado con una tele blanca, atado con cuerdas y recubierto por telas doradas y rojas cuya superficie se decora al mismo tiempo de las típicas flores naranjas y amarillas que no dejareis de ver por toda la India, el incienso también forma parte de la indumentaria del difunto. Ya a orillas del Ganges es sumergido a modo de ablución por tres veces consecutivas, después los familiares, allegados, hombres, siempre, dan de beber las aguas del Ganges al difunto que recogen en los cuencos de sus manos, este rito dura bastante tiempo. Las diferentes escenas que acontecen en torno a la muerte hasta la cremación del cuerpo pueden verse a un mismo tiempo debido a que se dan muchas muertes diarias. Así un cuerpo puede estar ya en proceso de cremación donde ves que partes le restan por quemar, en otra zona se prepara el lecho de madera para la cremación de otro cuerpo; en la orilla lo descrito anteriormente, las abluciones y darle de beber al difunto; en otra parte del gran escenario de la muerte se aposenta el cadáver encima de los maderos y se le retira los adornos quedando al descubierto a especie de momia, envuelto en una sabana blanca; en otro lugar del gran escenario un familiar que generalmente es el hombre mayor de la familia será el encargado de prender el fuego purificante. Por momentos es más dificultoso respirar por las cantidades de humos concentradas en el lugar, pero es un tiempo que vale la pena, un privilegio que te permitan participar de algo tan íntimo como puede ser la muerte de un familiar. La fotografía está estrictamente prohibida, pero a parte de las prohibiciones es de lógica y de respeto a nadie se nos ocurriría ir a un tanatorio a fotografiar la muerte de un familiar. Están los listillos que intentarán hacerte pagar por presenciar esto, no entres en el trapo, eso es una falta de sensibilidad y de respeto al considerar algo tan íntimo como un espectáculo.

El Ganges desde la terraza del Lotus
Si quieres darte un caprichito pásate por el Lotus donde puedes cenar a cuerpo de rey, es un capricho que esta al alcance de cualquier bolsillo. Lotus Lounge Restaurant se encuentra en el Ghat que tiene como nombre Mansrowar, abre sus puertas desde las 8 de la mañana hasta las 22 horas. Aconsejable acudir durante o después de la puesta de sol. El piso tiene dos niveles ambos paralelos, una parte destinada a restaurante y la otra más a modo de sala de estar con colchones en el suelo y mesas bajas donde puedes disfrutar de un té o lo que gustes viendo el Ganges y uno puede preguntarse, qué tiene de especial ver el Ganges, pues la verdad, es una imagen idílica y romántica y es que de noche “todos los gatos son pardos” y las aguas son aguas sin distinción del color y del espesor. Muy aconsejable para parejas románticas y si encima escogéis una noche de luna o lleváis la luz en vuestro interior puede resultar una noche inolvidable.

Final de velada en las escaleras del río
La clausura del día en el Ganges tomando el último té en un chiringuito sentada en las escaleras hablando de la religión, de los valores y de la filosofía de la vida… ¿recordáis chicas? Que velada tan entrañable…

Elvira Sugrañes