Senegal: La partida


 
 

El día soñado, la partida desde Barcelona

Sábado 2 de julio de 2005

Al final llegó el momento de partir, un sinfín de emociones de todo tipo, de significaciones varias, de sensaciones a flor de piel. Estaba alegre, feliz y emocionada por la partida inminente. Había quedado con Ramón y Sonia frente al caballito de bronce, aeropuerto Barcelona. Hubieron momentos de verdadero nerviosismo por motivos varios que se aunaron, Ramón que no llevaba el móvil, el mío se había roto unos días antes, Sonia y Ramón no se conocían, teníamos que cambiar de avión en Madrid con otra compañía distinta, el tema pintaba complicado, la llegada a Madrid desde Barcelona era bastante justa, más no podíamos permitirnos ningún retraso porque sino perdíamos el avión Madrid- Lisboa. A fin de evitar pérdida de tiempo innecesaria al llegar a Madrid, barajamos la posibilidad de embarcar directamente las maletas hasta Dakar que era nuestro destino. Petición que se nos denegó en primera instancia.

Como Ramón no conocía a Sonia yo me quede frente al caballito de bronce, nuestro punto de encuentro, esperando a Sonia, mientras Ramón si fue a la cola de los embarques donde volvió a consultar el tema embarque, pero la respuesta fue que no era posible porque viajábamos en dos compañías de vuelo distintas. Yo estaba de los nervios porque ni venia Sonia, ni tampoco podía moverme de allí para ver qué hacía Ramón, que momentos más angustiosos.

Cuando ya estábamos los tres juntos comencé a respirar y nos volvimos a dirigir al lugar destinado para el embarque de maletas. En esta ocasión me dirigí a la señorita del mostrador y le expuse nuestro caso y, en esta ocasión hubo una respuesta inesperada y gratificante. La señorita en cuestión nos arreglo el embarque de las maletas hasta Dakar y además también nuestras tarjetas de embarque Barcelona-Madrid-Lisboa-Dakar, se porto genial y le estuvimos inmensamente agradecidos.

Llegada a Madrid

Aterrizamos en Madrid, sin embargo, aunque más tranquilos no las teníamos todas hasta que estuvimos reunidos con el resto del grupo. Corrimos por todo el aeropuerto hasta llegar a nuestros compañeros: Vanesa, Laurita, Laura, Esther, Marta, José y Dori. Ahora sólo faltaban dos de los integrantes: Felip con quien nos reuníamos en Lisboa y Roger que se reuniría con nosotros en Oussouye. Esto fue posible gracias a la señorita del aeropuerto de Barcelona que se porto genial con nosotros, sin ella no lo hubiéramos conseguido.

Primera toma de contacto con el grupo

Entre aeropuerto-aeropuerto primeras tomas de contacto para irnos conociendo. En Lisboa estuvimos bastante tiempo, allí nos encontramos con Felip que viajaba en un vuelo distinto al nuestro. Recuerdo a Dori con su grabadora haciendo de reportera y entrevistándonos a todos para conocer nuestras motivaciones personales acerca del viaje.

Llegada a Dakar

Era entrada la noche, aunque no recuerdo exactamente la hora, era muy tarde, sin embargo el ambiente y el trasiego de las gentes recordaba a cualquier aeropuerto en pleno día. Allí nos esperaba Pierre, quien sería nuestro guía senegalés, Joan y Gerard, compatriotas catalanes y expatriados en Senegal de la ONG con la cual viajábamos.

Es curioso, pero no recuerdo cómo llegamos al hotel Cap Ouest. Es un hotel que se encuentra cercano al aeropuerto, puedes acceder a él caminando, quizás un poco caro, pero en acorde con los hoteles de Dakar. Habitaciones espartanas con baño incluido, pequeñas y alguna que otra grande que puede compartirse con varios, fue divertido compartir habitación con Sonia, Esther, Carmen, Dori, Marta, la misma habitación que compartiríamos la última noche antes de nuestro regreso. Tiene terraza y desde ella salida directa al mar, una gozada.

Era nuestra primera noche en Senegal y todas las precauciones para evitar las picadas de los mosquitos nos parecían poco. Colocamos nuestras mosquiteras que en previsión llevábamos en la maleta, excepto Marta que no disponía de mosquitera, después nos comentaría que no había pegado ojo escuchando un ruido extraño que por supuesto no era un mosquito, sino algo de tamaño más considerable, a saber, un murciélago. El Relex® circulaba por toda la habitación, el ambiente era de lo más divertido y el aroma de nuestra habitación l’eau de Cologne des touristes como supimos luego que ellos denominaban al olor que todos nosotros, y, la mayor parte de los turistas precavidos desprenden. Porque todas las precauciones son pocas en la época de lluvias y en las zonas donde el Anopheles, infectado por el plasmodium o mosquito que transmite la malaria hace de las suyas.

Prevenir mejor que curar

Todavía no disponemos de vacuna de malaria comercializada. Así que tenemos en el mercado variedad en cuanto a profilaxis, algunas disponibles en el mercado, es decir, podemos comprarlas con receta en la farmacia, sin embargo, una de las profilaxis más conocidas y más utilizada el Lariam® es desde el servicio de Medicina Tropical donde pueden suministrártela. La elección de una o de otra viene dada por la patología de base o antecedentes de cada individuo. Debes acudir a un centro de Medicina Tropical un mes y medio antes del viaje para que te aconsejen al respecto.


Indispensable en nuestro equipaje: mosquitera mejor si es impregnada, sino puedes hacerlo tú mismo con alguna solución de permetrina que también podrás utilizar para rociar tus ropas; la solución de repelente tópica para las partes del cuerpo expuestas o incluso si las ropas son finas es conveniente su aplicación, piensa que cualquier prevención es poca; difusores eléctricos para la habitación.


Otras medidas a tener en cuenta son la selección de la época para viajar, a ser posible evitar la época de lluvia, sino extremar al máximo todas las medidas; anochecer-amanecer aplicar todas las medidas y procurar no exponer la piel utilizar mangas y pantalones; evitar los lugares con aguas estancadas.


Para sintetizar decir que la mejor prevención es la aplicación del sentido común y evitar cualquier aplicación de producto perfumado (colonias, perfumes, desodorantes perfumados…) que no sea repelente, es decir, que la única colonia que usted puede utilizar es l’eau de Cologne des touristes.

Elvira Sugrañes