Da un sentido útil a tu imagen


 
 

Nuestra imagen, algo que vemos cada día, que mostramos a cada instante, algo que de forma consciente o inconsciente nos ocupa.

No acabamos de entender en ocasiones para qué, porqué, pero si sabemos que nos genera satisfacción o insatisfacción, alegría o tristeza.

Algunos piensan que es algo superfluo, y así lo será si lo usamos de forma superflua, algunos pensarán que es cosa de vanidosos, y así será si se usa por vanidad.

Incluso hay quien piensa que es cosa de mujeres ¿de mujeres? ¿Que los pobres hombres van desnudos o quizá nadie los mira, ni se miran?

¿Y si usáramos nuestra imagen de forma consciente? Diseñando una estudiada estrategia con un concreto fin, dirigido por nuestro más interno deseo de vivir en el equilibrio de lo que somos y lo que queremos. Cuan distinta sería nuestra percepción de lo que nuestra imagen significa y nos puede aportar.

Ahora les voy a explicar lo que mis estudios me han llevado a concluir, la perfecta definición de lo que es nuestra imagen personal: un lenguaje.

La imagen personal es una forma más de expresión humana. Una forma más de comunicarnos. A diferencia del resto de seres, el hombre modifica a su gusto y albedrío su imagen personal.

El resto de seres también expresan su situación a través de su imagen, una flor cuando está marchita está hablando de su salud, pero no tiene forma de disfrazarlo o ocultarlo, y menos aún de modificarlo, no está en sus manos cambiar la situación. Si está marchita por falta de agua, deberá esperar a que la rieguen o que llueva, pero ella nada podrá hacer, y en su defecto morirá.

No es así para el ser humano, que podrá maquillar su imagen, tanto por dentro como por fuera, y quizá ¿eso significa que si está en nuestras manos el resultado final? Dejo en el aire esta cuestión pues no es el tema que aquí quiero tratar.

El ser humano desde el principio de los tiempos, ha ido modificando su imagen personal. En ocasiones por cuestiones climatológicas, en ocasiones por higiene, por cultura, etc. Pero también para diferenciar de forma clara ¿quién es? Quién en cada situación. La mayoría de tribus a través de la imagen tiene claramente diferenciado cual es su jefe o dirigente. En ocasiones quienes son los niños, y diferencian también a los adolescentes, incluso las jóvenes en edad de unirse a un hombre.

De hecho el lenguaje de la imagen nace al tiempo que el lenguaje verbal, y evoluciona con las sociedades a su misma velocidad.

Existen infinitos estudios de cómo la mente trabaja a través de las palabras, pero ¿cómo trabaja la mente ante la imagen de sus congéneres?

Cada vez que vemos a alguien, de forma consciente o inconsciente estamos recibiendo un mensaje, una información más fuerte que la que las palabras de esa misma persona nos puede enviar. Nuestra mente está situando en tiempo y espacio a esa persona, geográficamente, culturalmente, socialmente, laboralmente, personalmente, etc.

Los colores que combine esta persona, junto con sus rasgos y estilo, hasta los pequeños detalles que pueda lucir, nos están hablando de ella, nos están dando información sobre su estilo de vida, intenciones, gustos y preferencias.

En muchas ocasiones, por falta de conocimiento de la interpretación del mensaje que la imagen emite, las personas estamos enviando mensajes contradictorios a nuestras verdaderas intenciones y personalidad.

Tampoco podemos olvidar que el mensaje que se emite no es sólo en dirección a nuestros interlocutores, también recibimos un mensaje desde nuestra imagen a nuestro interior. Quizá el más importante. Cada vez que nos vemos reflejados, recibimos un input, y si es afín a nuestro ser en esencia, será positivo, pero sino es así, nos generará inseguridad, nos restará energías. Qué importante es ser auténtico, honestos con nosotros mismos y así por tanto para con los demás.

El ser humano en el fondo de sus intenciones, sólo tiene una meta, SER AMADO, para llegar a ella se vale de todos los elementos que tiene y conoce, busca el reconocimiento social, gustar a los demás, complacer, haciendo o siendo lo que cree que los demás desean ver en él. Y en ocasiones, se olvida de quién es él en realidad, se aparta de su esencia, de su verdad. Y no se da cuenta que sólo cuando es él mismo, cuando es auténtico, se va a gustar, y sólo cuando a él se guste, gustará a los demás, y automáticamente será AMADO de verdad.

Existen herramientas para dirigir adecuadamente los mensajes que deseamos emitir, y es muy útil utilizarlas para potenciar aquello que nos conviene en cada ocasión, y dejar de lado aquello que no nos conviene potenciar.

Es tremendamente útil usar la imagen como elemento potenciador de nuestras intenciones, que por supuesto por sí sólo no es suficiente, pero unido a nuestras acciones resultará un excelente acelerador de éxitos, tanto profesionales como personales. O quizá cambiaría el orden, tanto personales como profesionales.

La mente piensa con palabras, por supuesto, pero no podemos obviar que está procesando imágenes constantemente.

Comencemos a utilizar nuestra imagen de forma consciente, dirigida por nuestras intenciones, con la importancia que merece, y el resultado será MÁGICO.

Marzo de 2011

Piluka de Echegaray