Estamos indignados, sí. Legítimamente indignados. Porque ese mundo diferente, menos agresivo, más solidario, más justo, que queríamos dejar en herencia a nuestros hijos, cada vez está más lejos de ser posible, engullido por el gran vientre de los intereses económicos de unos cuantos. Tanta es la voracidad de este vientre, que la gente sensata y sensible ha dicho basta!
Y nuestros hijos, y nosotros, y nuestros amigos, y gente que no conocíamos de nada, hemos llenado las calles y plazas y, pacíficamente, hemos dicho al mundo que queremos otro mundo y que lo construiremos.
Y que no nos concedemos la licencia de ser títeres en manos de quienes sólo tienen vientre y nos quieren sin cerebro.
Todo el mundo puede colaborar en esta nueva sección de The Secret La Revista.
Enviar el motivo de vuestra indignación y será publicado!