Osteopatia Bioenérgetica celular

devolviendo la armonía a los tejidos del cuerpo


 
 

CREADA A PARTIR DE LA INVESTIGACIÓN DE LA OSTEÓPATA MONTSERRAT GASCÓN.

La célula es la unidad mas pequeña de los seres vivos, y posee memoria y consciencia.
Memoria ancestral, genética y de toda la evolución humana.
Consciencia, cada célula conoce en cada momento cómo ha de reaccionar para llevar a cabo su cometido: VIVIR.
Siguiendo una ley biológica, descubierta a principios del S. XX por el médico francés Claude Sigaud y completada por el morfopsicólogo, Dr. Louis Corman, la célula se dilata y se contrae.
La dilatación o instinto de expansión, es el que lleva a la célula a comunicarse con el medio exterior, nutriéndose y ampliando su espacio vital e irradiando su fuerza al entorno.
La retracción o instinto de conservación, cuando la célula se encuentra en peligro, se encierra en ella misma y concentra su fuerza en su interior para preservar sus funciones esenciales de VIDA.
Las células se especializan y se agrupan para formar tejidos. Los tejidos se agrupan para formar los órganos. Los órganos se agrupan para formar aparatos (Respiratorio, reproductor,….), y éstos forman el organismo.
Cuando vivimos plenamente VIBRAMOS , y nos abrimos para crecer, pero si bajamos ésta vibración y simplemente vamos sobreviviendo, a la vez nos vamos cerrando para protegernos.
Las tensiones que, a menudo, sufrimos en nuestro “día a día”, provocan que bajemos nuestra vibración y que acabe repercutiendo en nuestro organismo.
El origen solemos encontrarlo en una mala gestión de las emociones, y la peor de ellas es el MIEDO.
Miedo a perder seres queridos, a las enfermedades, a la falta de recursos económicos, a perder lo que tenemos, ala soledad,……..
El miedo va acompañado de tristeza, que es lo contrario del Amor.
Hay un punto fundamental en la relación entre el cuerpo físico y el emocional, EL PERICARDIO, la membrana que envuelve el Corazón. ésta membrana protege al corazón y reacciona con facilidad ante las emociones, y sobre todo ante el miedo. Y por sus relaciones anatómicas puede afectar a otras estructuras y funciones del organismo.
Quién no ha expresado en alguna ocasión, después de haber pasado un “mal trago” aquello de “tengo el corazón encogido” o “tengo el corazón en un puño”.
La técnica desarrollada por M. Gascón, la O.B.C. pone un gran énfasis en la “liberación del pericardio”, liberación de las tensiones que han provocado las emociones, y que lo han llevado a contraerse.
El Osteópata B.C. a través de la “escucha” del movimiento de las fascias que envuelven y conectan los órganos y sistemas de nuestro organismo, acompaña a éstas a recuperar su funcionalidad, liberando los estancamientos, y devolviendo la armonía a los tejidos del cuerpo.

José Mª Miret