LA COMUNICACIÓN CON LA MEMORIA CORPORAL A TRAVÉS DE LA KINESIOLOGIA EVOLUTIVA.
Desde una óptica holística y antropológica, podemos observar parte de la enfermedad en el individuo como el resultado de escoger un camino equivocado en la evolución del ser. La persona no es capaz de cumplir su cometido, no hace lo que siente, ni lo que es natural para él sino que, inducido por su sistema de creencias, vive y siente contradiciendo su estado natural. Esto va produciendo bloqueos en los sistemas corporales, que a largo plazo y añadiendo otros factores desencadenantes, producen la enfermedad.
La Kinesiología es una técnica en la que a través de la dinámica corporal se estudia la evolución del ser humano de forma holográmica. Se lleva a cabo en todos los planos y niveles que componen su existencia. Utiliza como base de datos la memoria corporal y para acceder a esta información se realizan unas pruebas como el test del reflejo neuromuscular, entre otros. De esta manera se puede obtener una información fiable sobre los mecanismos que han producido el desequilibrio en el individuo.
En una sesión de kinesiología, se realizan unos estímulos sobre la persona que sirven como preguntas. Se tocan diferentes puntos corporales del organismo como los acupunturales o reflejos, se pueden utilizar mudras (postura realizada con los dedos de la mano que modifica la frecuencia vibratoria del organismo) o pedir al paciente que piense en su problema. Otra forma de preguntar al organismo podría ser; observar una geometría o colocar un testigo que contenga un producto homeopático. Estos ejemplos muestran una información vibracional que el cuerpo es capaz de descifrar. La reacción refleja ante estos estímulos es utilizada por el kinesiólogo para averiguar su significado, siguiendo su propio protocolo.
Las vías para descubrir un significado coherente son los protocolos de testaje. Al escoger el adecuado, la memoria corporal, a través de su respuesta neurodinámica, nos da toda la información de las sobreadaptaciones y compensaciones que el organismo ha ido acumulando, desde el periodo embrionario hasta la actualidad. Estas sobreadaptaciones se han ido formando e instalando en los diferentes planos del ser, produciendo bloqueos biológicos, energéticos, estructurales y psicológicos.
Para encontrar una vía segura que recupere la salud perdida, la kinesiología sigue el ritmo natural de recuperación del organismo. Se le pregunta a la inteligencia corporal, para que ella misma nos indique cuál es el camino y el proceso que se ha de realizar para conseguir la sanación.
Este objetivo se alcanza utilizando técnicas kinesiológicas de corrección y naturales como la visualización, la cromoterapia, los diapasones, los filtros cuánticos... Otro elemento importante a trabajar sobre la persona es la reprogramación del sistema de creencias y de los códigos heredados.
La toma de productos como la homeopatía, las esencias florales o la aplicación de aceites esenciales en diferentes puntos del cuerpo son algunos de los recursos habituales en esta práctica.
El objetivo final de la kinesiologia es llevar a la persona a realizar un trabajo evolutivo que le permita reconectar con el flujo natural de la vida. Para poder así recuperar la salud perdida, modificando los patrones que le han producido el desequilibrio orgánico, energético y emocional.
Según el grado de involucración con las sesiones de kinesiología, la persona puede hallar su camino hacia la realización personal y llegar a la autenticidad, identificándose con lo que es en realidad.