La delfinoterapia

nariz de botella


 
 

Los delfines, son animales amistosos que pueden ayudar a personas, tanto con trastornos físicos como emocionales.
Pueden ayudarlas de diversas maneras, ya que el delfín emite ondas ultrasónicas de distintos tipos. Estas ondas circulan por todo el cuerpo de la persona tratada, y operan beneficiosamente sobre el sistema nervioso.
En las sesiones de tratamiento, el delfín se deja tocar, y además hace contactos con distintas zonas del cuerpo de la persona, como las manos, la columna, las plantas de los pies transmitiéndole de esta manera ondas ultrasónicas alfa, beta y theta.
Las sesiones, pueden durar de 15 a 20 minutos, por lo general complementadas con otras actividades como ejercicios cognoscitivos, masajes, o cualquier otra actividad que el terapeuta considere conveniente, según el caso.
La delfinoterapia, puede ser aplicada en bebés desde los cinco a seis meses , no existiendo límites máximos de edad. Los pacientes están vigilados constantemente por el personal especializado, y además los animales empleados en estas terapias son dóciles, bien amaestrados y acostumbrados al contacto con personas.
Los delfines mas utilizados, son los de la especie tursciops truncatus, conocidos coloquialmente como “nariz de botella”.
Los especialistas en delfinoterapia, explican que las ondas ultrasónicas que emiten estos animales, generan endorfinas y otras sustancias que ayudan a mejorar la conexión entre las neuronas, y además incentivan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales.
Los cambios neurológicos y neuroquímicos que se generan se traducen en diversos beneficios físicos, intelectuales e emocionales, mejoras en el sistema inmunológico, mejoras en la coordinación motora, en el estado de ánimo, el contacto social, y en el lenguaje.
Uno de los fenómenos mas estudiados con relación a las terapias con delfines, es su potencial didáctico, especialmente en el aprendizaje de niños con síndrome de down, habiéndose observado que los pequeños con esta condición, que han tratado con delfines, han aprendido de 2 a 10 veces más rápido que aquellos que no lo hacían, y que en un 50% de los casos, podían retener lecciones incluso un año después de la terapia.
La delfinoterapia, es aplicable también a personas con padecimientos del sistema nervioso, casos de cáncer, problemas mentales, e impedimentos motores ya sean congénitos o adquiridos.
El número de sesiones lo indicará el terapeuta, y este decidirá si se tiene que repetir o no ya, que el efecto de los estímulos obtenidos , dura varios meses después de el completado proceso..
Sea por cuestiones de salud, o por conocer esta experiencia, sin lugar a dudas, un contacto de esta naturaleza con estos increíbles animales, será una experiencia inolvidable.

Laura Biosca