
La reflexología podal es un método para activar los poderes curativos del cuerpo.
Consiste en un masaje y presión en determinados puntos del pie donde se refleja todo el organismo.
Estimula y activa el buen funcionamiento de todos los órganos del cuerpo y aporta la energía que el mismo requiere.
Regula el metabolismo, favorece la eliminación de toxinas, reduce la tensión y el stress, equilibra el sistema nervioso, mejora la circulación sanguínea, reduce el dolor, mejora el sueño y aumenta la vitalidad y energía.
En general está indicada para todo tipo de patologías, siendo sólo algunas enfermedades graves en las que es desaconsejable. (*)
Los tratamientos, que no tienen efectos secundarios, suelen tener una duración de 10 o 12 sesiones, según la evolución en cada caso. Como medicina preventiva, y para mantener altas las defensas y aportar salud y bienestar, es aconsejable una sesión quincenal.
En fin, la reflexología podal ha demostrado ser un excelente remedio natural para restaurar y mantener el equilibrio que necesita el organismo para gozar de buena salud y estimular la capacidad de autocuración.
(*) Enfermedades cardíacas agudas, diabetes insulinodependiente, trombosis, embarazo de riesgo.
Aurículoterapia
La auriculoterapia consiste en la aplicación de agujas en los puntos de acupuntura ubicados en el pabellón auricular. (Donde están reflejados, al igual que en el pie, todos los órganos).
En este caso, al tratarse de electroacupuntura, no se insertan agujas, sino que se estimula con el lápiz eléctrico.
Es una técnica de resultados rápidos y sin efectos secundarios que se puede aplicar en todo tipo de patologías o como complemento y refuerzo a otras terapias.
La sesión consiste en la estimulación de entre 3 y 5 puntos (los precisos en cada caso concreto), con una duración de 30 segundos cada punto.