
Falun Dafa (también conocido como Falun Gong) es una práctica de cultivación de alto nivel guiada por los principios fundamentales del universo: Zhen-Shan-Ren o Verdad-Benevolencia-Tolerancia.
Cultivación significa asimilarse a esos principios. Práctica hace referencia a los ejercicios; suaves y fáciles de aprender. Cultivarse uno mismo es esencial y los ejercicios son el complemento del proceso de desarrollo espiritual.
A medida que se avanza, los principios de Dafa revelan las verdades más profundas del universo. Guiado por estos principios, el practicante de Falun Dafa es capaz de alcanzar niveles muy altos y de iluminarse al verdadero significado de la vida, encontrando el camino de vuelta a su origen y su ser verdadero.
Aunque los ejercicios tienen un significado y función más profundos, también ayudan a reducir el estrés y pueden traer grandes beneficios a la salud y el bienestar.
Falun Dafa tiene una historia milenaria. A lo largo de los siglos las enseñanzas eran trasmitidas, en cada generación, por un maestro a un único discípulo. El discípulo, a su vez, pasaría las enseñanzas a otro selecto individuo y así es como estos conocimientos se han pasado discretamente de generación en generación a lo largo de la historia.
En 1992, el Sr. Li Hongzhi (a quien los practicantes se refieren respetuosamente como “Maestro” o “Shifu”) enseñó Falun Dafa por primera vez en la Ciudad de Changchun, China. Posteriormente continuó ofreciendo conferencias a lo largo de todo el país.
Las personas que atendían estos seminarios o conferencias experimentaban tales beneficios que lo contaban a todos sus amigos y familiares. El resultado fue que, gracias al boca a boca, el número de practicantes creció muy rápidamente. En el año 1998 y sólo en China, más de 70 millones de personas practicaban Falun Dafa.
Hoy, Dafa se practica en más de 100 países, por más de 100 millones de personas y ha recibido multitud de premios y reconocimientos.