
La flora vaginal es un conjunto de microorganismos que forman una barrera natural que protege a la mucosa vaginal de posibles infecciones.
Lactobacilos o Bacilos de Döderlein
La función de los lactobacilos es metabolizar la glucosa hasta obtener el ácido láctico que contribuye a mantener el Ph vaginal ácido entre 3,5 y 4,5.
La mayoría de lactobacilos producen peróxido de hidrógeno (H2O2), un compuesto reconocido por su amplia actividad antimicrobiana y que en asociación con otras sustancias como las bacteriocinas sirven de reguladores del crecimiento de gérmenes anaerobios y hongos, responsables de la infección vaginal.
En los humanos representa la concentración de bacterias
más alta del cuerpo humano, con la excepción del colon.
Las bacterias de la flora vaginal fueron descubiertas por el
ginecólogo Albert Döderlein, en 1892.
Estas bacterias son fundamentalmente lactobacilos (productores de ácido láctico) también se conocen como bacilos de Döderlein.
Son microorganismos Gram (+) que colonizan la vagina constituyéndose como el principal componente de la flora.
Las infecciones que afectan a vulva y vagina constituyen uno de los procesos más frecuentes en las mujeres que acuden a la consulta por un problema ginecológico, diagnosticándose entre un 10 y un 25% de los casos.
Se estima que alrededor del 50% de las mujeres han padecido al menos un episodio antes de los 25 años.
La presencia de una flora vaginal saludable ayuda en la prevención de infecciones por hongos y levaduras, debido a que éstos microorganismos ocupan los recursos químicos que si no serían utilizados por los organismos patógenos.
Así, bacterias dañinas, y/o un desequilibrio de bacterias puede desencadenar las infecciones que se producen a nivel vaginal (vaginitis, candidiasis…).
Factores que pueden desequilibrar la flora vaginal
Toma de antibióticos
Modificaciones hormonales (embarazo, menopausia, toma de anticonceptivos…)
Estrés
Falta de lubricación
Inapropiada higiene íntima o exceso de sudoración.
Principales bacterias que producen infecciones vaginales
Hongo (Cándida albicans)
Parásito (Trichomonas vaginal)
Bacilo (Gardnerella vaginalis)
Tratamiento médico convencional
Infecciones por Cándida: Supositorios vaginales o medicamentos orales antihongos
Infecciones por Tricomonas: Metronidazol oral
Infecciones por Gardnerella: Metronidazol oral o vaginal o clindamicina vaginal.Prevención y/o tratamiento coadyuvante
Probióticos (diferentes cepas de Lactobacillus)
Mantener el equilibrio de la flora (Prevención)
Restaurar la flora tras ciertos tratamientos como
antibióticos, anticonceptivos…), desequilibrios
hormonales (menopausia, embarazo)...
Muchos de estos productos se presentan en forma de
óvulos o cápsulas vaginales. Los inconvenientes que presentan son:
Forma de administración “incómoda”
Es difícil garantizar la conservación de los probióticos
No pueden emplearse durante la regla.
1er probiótico vaginal por vía oral, en cápsulas.
• Arkoprobiotics Flora Vaginal utiliza una tecnología innovadora y exclusiva conocida como CAPinCAP (cápsula dentro de una cápsula) que permite proteger al probiótico del aire y la humedad, ayudando a preservar la calidad y cantidad del mismo.
• El probiótico se incluye en la cápsula interior y en la cápsula exterior se encuentra el prebiótico, alimento que favorece el crecimiento del probiótico. Con este sistema se consigue mejorar la estabilidad y la vida útil del probiótico.
Arkoprobiotics Flora Vaginal está compuesto de una cepa
específica de probióticos, el Lactobacillus acidophilus La-14,
que favorece el equilibrio, la restauración de la flora y el mantenimiento del pH vaginal natural.
1.- Para favorecer la restauración de la flora vaginal
2 cápsulas al día durante 10 días
2.- Para preservar la flora vaginal sana
1 cápsula al día durante 20 días
Se puede renovar la toma en caso de necesidad.