La melatonina


 
 

Es importante distinguir la melatonina de la melanina, ya que esta última es un pigmento de color negro que actúa como el determinante primario del color de la piel humana y es producido por los melanocitos de la epidermis. Por tanto, la melatonina es una hormona que se produce principalmente en la epífisis, también denominada glándula pineal.
El precursor químico de la melatonina es la serotonina, neurotransmisor que regula múltiples funciones cerebrales entre las que se encuentra el estado de ánimo; no en vano, el conocido Prozac o la hierba de San Juan aumentan los niveles cerebrales de serotonina. La glándula pineal fue calificada por Descartes como el “tercer ojo”, al considerar que constituía la sede del alma.

La producción de melatonina en la glándula pineal (que se encuentra en el cerebro; ocurre bajo la influencia del hipotálamo, que es otra glándula que también está situada en el cerebro y que se considera el centro integrador o coordinador del sistema nervioso vegetativo o autónomo. Concretamente, la glándula pineal recibe órdenes del denominado núcleo supraquiasmático del hipotálamo, el cual recibe información de la retina sobre si es de día o de noche. Específicamente, la liberación de melatonina tiene lugar mediante un proceso de fototransducción, según el cual cuando es de noche la retina del ojo detecta la falta de luz y envía una señal nerviosa al núcleo supraquiasmático, que a su vez estimularía la glándula pineal para producir y liberar melatonina. Por lo tanto, la melatonina se libera principalmente en los periodos de oscuridad, mientras que su cantidad disminuye durante las horas de luz, lo que la convierte en una sustancia idónea para ayudar a regular los denominados ciclos circadianos o ciclos de sueño-vigilia.
En la farmacia se encuentra melatonina en comprimidos.

Irene Roca