
La acerola es una fruta tropical poco conocida en nuestro entorno, que contiene una cantidad de vitamina C y otras sustancias antioxidantes difícil de igualar.
Una de las principales ventajas que destaca en todo el grupo de las frutas es su riqueza en nutrientes reguladores, que incluye vitaminas, fibra, minerales y sustancias antioxidantes y aporta muy pocas calorías.
En el caso de la acerola, una fruta tropical que entra tímidamente en nuestros mercados, sus principales características pasan por llevar al extremo las generalidades del grupo alimentario al que pertenece, en especial, por su excepcional contenido en vitamina C, apenas superado por un par de frutas también poco frecuentes en nuestro entorno: el kakadu y el camu-camu.
En la cocina, la acerola forma parte con frecuencia de los recetarios criollos o sudamericanos en forma de jugos y zumos, postres dulces, jaleas, mermeladas, e incluso, para la elaboración de licores y aguardientes.
En cuanto a las vitaminas, sobresale de manera destacada el contenido en vitamina C, ya que contiene de 695 a 4.827mg/100g, unas cifras que superan de 50 a 100 veces la cantidad aportada por los cítricos, la piña o el kiwi. Además de esta, otras vitaminas como la tiamina, piridoxina y riboflavina también están presentes en la acerola, pero en unos valores más habituales.
El consumo habitual de alimentos ricos en antioxidantes, como las frutas y hortalizas de variados colores, es garantía de prevención de enfermedades crónicas y degenerativas, como las cardiovasculares, las cataratas o el cáncer.