La belleza de los ojos

Los ojos no son el espejo del alma


 
 

Hay ojos bonitos y luminosos que seducen a la primera mirada. Hay muchas personas que dominan de tal manera el arte y la mímica de sus ojos, que nunca reflejan en verdad lo que sucede en sus almas.

Los ojos no son el espejo del alma, sino el espejo de los sentimientos. Pueden rogar y suplicar, atraer y prometió, encantar y engañar, ofender y perdonar, reír, llorar y mentir.

Unos ojos bonitos son un don de la naturaleza, pero siempre podemos hacer algo más por ellos, si además sabemos mirar con el alma éxito asegurado, esta no engaña nunca.

Los ojos están expuestos diariamente a la suciedad, polvo, humo y otros contaminantes, es bueno dedicarles un tiempo para darles un baño o ducha, o aplicar compresas para fortalecerlos y también hacer un poco de gimnasia, esto nos aportará un extra de belleza y los conservará bonitos por más tiempo.

BAÑO CON SAL
Disolver una puntita de sal de cocina en agua caliente, esperar a que se enfríe y después dejar caer las gotas exprimiendo un algodón empapado sobre los ojo. Existen en la farmacia botellas unidosis de agua salina que son igualmente eficaces.

LA DUCHA DE LOS OJOS
Se emplea en hidroterapia. Un chorro muy suave en forma de abanico es dirigido hacia los ojos, con lo cual se estimula la irrigación sanguínea de los mismos.

Compresas para fortalecerlos
Cuando te prepares una taza de té, aprovecha para prepararte unas compresas para los ojos, que sin duda te irán muy bien. Y no sólo a los ojos, sino también a la piel de alrededor. No es necesario que sea té negro, con manzanilla o menta se obtienen también buenos resultados. Túmbate en el sofá, escuchando buena música, cúbrete los ojos con algodón previamente empapado en té, y deja las compresas sobre los ojos unos 10 minutos, notarás la diferencia.

Marta Texidó