
El magnesio cumple un papel importante en la modulación del impulso nervioso y en la relajación y contracción de los músculos
Esqueléticos.
Asimismo, su presencia es fundamental para garantizar el correcto almacenamiento de la energía en el organismo. La deficiencia de magnesio se puede producir como resultado de una alimentación desequilibrada, abuso de diuréticos,de diarreas prolongadas, diabetes, mala absorción intestinal o alcoholismo.
Asimismo, realizar grandes esfuerzos físicos, ya sea por razones
deportivas o laborales, puede desencadenar un déficit de este mineral. Se estima que entre un 15 y un 20% de la población tiene carencia de magnesio.
Los síntomas de esta carencia son falta de memoria y las dificultades en la retención.
Este mineral es esencial para el buen rendimiento de los niños en la escuela, de los estudiantes en general y de las demás personas en el ámbito laboral y cotidiano. El magnesio también contribuye a la relajación muscular, por lo que su carencia se puede traducir en una sensación constante de fatiga.
La vitamina B6 es una de las responsables del equilibrio nervioso del organismo y es indispensable en el metabolismo del magnesio.
Al tratarse de una vitamina hidrosoluble se elimina a través de la orina y por ello se ha de reponer diariamente con la dieta. Se encuentra en el germen del trigo, carne y verduras, alimentos ricos en azúcares refinados, aditivos y colorantes.
Los factores que pueden provocar un déficit de vitamina B6 son entre otros, una dieta desequilibrada, acentuándose cuando es rica en proteínas, toma de ciertos anticonceptivos orales y otros medicamentos, estrés, etc...