Un cuerpo 10

Salud es belleza


 
 

Llevar una dieta sana y practicar ejercicio regularmente, tener unos momentos tranquilos y en meditación diariamente y cuidar la piel son las claves para poner el cuerpo en forma.

Estar bella por dentro y por fuera pasa primero por sentir una actitud vital y feliz frente a la vida.
Es necesario tomarse la vida con calma y gozar del placer de los cuidados corporales sin obsesiones, es ideal seguir un plan de cuidados en armonía con las estaciones y el propio cuerpo.


Exfoliación: Después de limpiar la piel con una ducha conviene practicar una exfoliación semanal para conseguir un tacto más suave en todo el cuerpo. La exfoliación es un gesto mecánico que consiste en eliminar las células muertas que se pegan a la parte externa de la epidermis, retrasando el proceso natural de renovación celular. Se pueden realizar con sal y aceite de oliva o con azucar moreno. Piel de seda asegurada.

Hidratación: Las leches hidratantes corporales rinden más y penetran mejor cuando la piel está bien exfoliada. La razón principal es que muchas veces el acúmulo de células muertas que recubre la piel no deja que las cremas actúen como deberían. Sobre la piel limpia y exfoliada aplicar el body milk desde la punta del pie hasta la base del cuello, masajeando con suavidad y siempre en sentido ascendente.
Se puede hacer el masaje también o con crema anticelulítica o reafirmante.

Masajes: Con un masaje a la semana la piel y los músculos se estimulan y mantienen en condiciones óptimas. Muy recomendados los de espalda y pies porque harán que todo el cuerpo sienta un bienestar inmediato. Ambos ayudan a equilibrar toda la energía del cuerpo y a liberar las tensiones físicas y mentales del estrés y el trabajo diario.

Drenaje linfático: Cuando hay inconvenientes circulatorios o de retención de líquidos en piernas y brazos, los suaves bombeos del drenaje linfático son una alternativa muy eficaz. Un par de sesiones a la semana son suficientes para empujar la circulación. Al cabo de un mes se aprecia una mejoría notable.

Reflexoterapia: Se trata de algo más que un tratamiento estético y en muchos países ya se considera toda una medicina. Aunque sus efectos son más bien de tipo preventivo, también ayuda a resolver algunos inconvenientes de salud que influyen en tu aspecto. Muy recomendado para estreñimiento, estrés, mala circulación, insomnio, ansiedad y depresión.

Quemar calorías. No hay nada mejor que combinar la actividad física con una alimentación saludable. Si conseguimos incluir en nuestras pautas de vida un equilibrio entre la dieta y el desgaste físico, habremos conseguido la clave del éxito.

Yoga. Antes de ir a la cama y para liberar los músculos de las tensiones acumuladas durante toda la jornada, resulta muy conveniente practicar cinco minutos de yoga o meditación. Estirar un poco el cuerpo, relaja la mente y ayuda a mitigar las malas posturas del día. Además es un momento ideal para practicar el control de la respiración. Nuestro descanso será más profundo y reparador.

No al sedentarismo: Siempre es buen momento para apuntarse a un gimnasio, acudir a un polideportivo o una academia de baile. Además de hacer un beneficio a tu cuerpo, es un descanso de la rutina diaria. Será preferible elegir una actividad que nos motive de alguna manera para evitar abandonos a corto plazo. Las mejores para moldear el cuerpo son el baile, la natación, caminar, subir escaleras o pasear al perro. Hay que pensar en alguna actividad que nos divierta y que se adapte a nuestro tiempo libre.

Dieta equilibrada
Alimentación: un poco de todo sin abusar
Comer bien se refleja no sólo en la báscula, también en nuestro aspecto general: pelo brillante, sentido del humor, resistencia frente al cansancio, etc.

La ración ideal: En una dieta sana se debe comer de todo sin abusar de nada. Las porciones ideales de cada grupo de alimentos han sido medidas por la Organización Mundial de la Salud. En primer lugar el grupo de cereales-arroz-pastas (6-8 porciones), vegetales (3-5 porciones), frutas (2-4 porciones), lácteos (2-3 porciones), pollo- pescado- carne- legumbres- huevos (1-2 porciones) y finalmente el grupo de grasas, aceites y azúcar debe ser un complemento mínimo.

Desintoxicación semanal. Un día a la semana a base de zumos, agua mineral y caldos vegetales, es el sistema más eficaz para depurar el cuerpo. Para conseguir la hidratación adecuada, será necesario tomar como promedio un total de dos litros en invierno y tres en verano.